25/06/2014

Hacia una PUCP inclusiva

PuntoEDUPCDLa semana pasada, se presentó el Informe “Hacia una universidad para todos: propuestas para una PUCP inclusiva”, elaborado por un equipo del IDEHPUCP sobre la situación de las personas con discapacidad en nuestra casa de estudios. A propósito de la aparición de dicho documento, Punto Edu elaboró el siguiente informe que compartimos con ustedes.

Tener una discapacidad no es ser incapaz. Esa es la premisa bajo la cual la PUCP trabaja en diferentes ámbitos, ya sean académicos o de infraestructura, para lograr incluir a todos los miembros de su comunidad en un campus inclusivo y para todos.

“Discapacidad no es incapacidad, como dicen. También hay gente que cuando sabe que tengo discapacidad asume que debo ser muy inteligente y tampoco es así. Una persona con discapacidad es una persona normal, que puede tener problemas, que le puede ir mal en un curso, que puede guiarse muy bien o no”, dice uno de los testimonios que recogió el equipo de IDEHPUCP para investigar sobre la situación de las personas con discapacidad en nuestra Universidad y elaborar el informe “Hacia una universidad para todos: propuestas para una PUCP inclusiva”. La inclusión de personas con discapacidad es un tema que se ha venido tratando en nuestro campus desde hace varios años en distintas unidades y con distintos agentes. Conozcamos los avances que ha habido en este tema y lo que se propone a futuro.

El informe presenta tres etapas. En la primera, se trabajó una encuesta de percepciones para delimitar si existía un problema de exclusión de personas con discapacidad. Esta brindó resultados interesantes que concluían que la comunidad, al igual que la sociedad en general, tiende a aceptar con mayor facilidad a personas con discapacidad física que discapacidad mental. El segundo aspecto que se evaluó fue la accesibilidad física que existe en el campus; para esto, se trabajaron fichas de mediciones arquitectónicas en facultades, edificios y lugares comunes que se suelen frecuentar. En la última etapa, se efectuaron entrevistas a profesores que han tenido en sus cursos estudiantes con discapacidad y a los mismos alumnos para evaluar si han tenido algún tipo de dificultad.

“Queremos que nuestra Universidad brinde todas las facilidades a las personas con discapacidad, ya que todos tenemos derecho a la educación. Por otro lado, esta inclusión enriquece el debate académico y a uno como persona; estudiar con alguien con discapacidad muestra un lado de la realidad que normalmente no se conoce y permite la reflexión de cada disciplina frente a este asunto”, explica la Mg. Renata Bregaglio, coordinadora académica de IDEHPUCP y encargada del informe.

Accesibilidad física

La accesibilidad física es un tema bastante importante al momento de implementar políticas públicas, y el Mg. Juan Carlos Dextre, docente del Departamento de Ingeniería, lo sabe muy bien. Él tiene a su cargo el Comité de Movilidad y Accesibilidad, creado en el 2008, con la finalidad de evaluar la movilidad de las personas con discapacidad en el campus y con la idea de que la PUCP sea la universidad más inclusiva del país. “En estos últimos tres años, hemos logrado eliminar barreras para tratar que el campus sea más accesible. Hemos hecho unas 200 obras, entre chicas y grandes, a lo largo de este tiempo”, explica.

Los primeros trabajos que se efectuaron estuvieron enfocados en la accesibilidad a nivel horizontal; es decir, de primeros pisos. Las mejoras físicas desarrolladas por el Comité tienen por objetivo que el campus sea accesible para personas con discapacidad, se tenga un mayor grado de confort en accesibilidad peatonal para todos los usuarios, y se interconecte la red de veredas dentro del campus para lograr un acceso peatonal continuo y sin interrupciones. Es así que se remodelaron varios lugares, como el ingreso peatonal de la puerta principal y de la puerta Unión; se colocaron rampas en el segundo piso de Estudios Generales Letras; accesos para el pabellón de CEPREPUCP, el cruce del Camino Prehispánico y para diferentes pabellones del campus. De la misma manera, Bregaglio comenta que se han aprobado los presupuestos en las facultades para poder construir ascensores en los edificios de más de dos pisos.

En el informe “Hacia una universidad para todos: propuestas para una PUCP inclusiva”, presentado el viernes pasado por la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS), el Instituto de Democracia y Derechos Humanos (IDEHPUCP), Estudios Generales Letras (EE.GG.LL.) y el curso Ciudadanía y Responsabilidad Social, se destacan algunos casos de éxito en nuestra casa de estudios. Por ejemplo, EE.GG.LL. cuenta con un protocolo que señala que si un profesor tiene en su clase a un estudiante invidente, le debe mandar los exámenes con anticipación y asignarle una computadora adecuada para que pueda rendirlos en clase. Asimismo, si en el curso hay un estudiante en silla de ruedas, se programa que la clase se ubique en los primeros salones.

De la misma manera, se rescató que la página web de la PUCP sea accesible para que los estudiantes puedan inscribirse sin necesidad de trasladarse hasta el campus. Por otro lado, la Oficina Central de Admisión e Informes ha adaptado nuestro examen de ingreso para las distintas situaciones de discapacidad y si un postulante requiere un ajuste especial, se puede gestionar. En este examen, además, se establece una bonificación en los puntajes finales del 5% para las personas con discapacidad física y del 20% para los invidentes.

En ese sentido, otro aspecto que se ha tomado en cuenta son las becas especiales para personas en situación de discapacidad y necesidad económica, aprobadas en el 2013. Se brindarán 2 becas anualmente, por lo cual se llegará a diez becas en el tiempo, y ya se han ido asignando a estudiantes con discapacidad visual o física. Otro caso es el de nuestro Sistema de Bibliotecas, que cuenta con un programa de apoyo a alumnos con discapacidad visual desde el 2008. Este programa, creado a partir de la solicitud de un estudiante de posgrado con discapacidad visual, ha implementado Jaws (un software lector de pantalla para ciegos) en todos aquellos textos que figuran en el syllabus, los cuales son enviados a los estudiantes para que puedan escucharlos en sus computadoras. Asimismo, también cuentan con una computadora de uso preferente para personas con discapacidad visual y en silla de ruedas.

Por iniciativa del Mg. Luis Miguel del Águila, un profesor con discapacidad de la Maestría en Gerencia Social, se está impulsando la creación de la Mesa de Vida Independiente y Discapacidad de la PUCP, en la que se reunirán todas las iniciativas dispersas que se estaban trabajando en este tema, ya sea de docentes, administrativos o alumnos. La DARS recogió esta inquietud y, desde hace un año, está convocando reuniones mensuales con el objetivo de elaborar lineamientos y políticas de alcance universitario para el tratamiento de la discapacidad.

“Desde la DARS, facilitamos el proceso de información sobre el tema de la discapacidad. Había muchas iniciativas dispersas en la Universidad, pero el interés estaba presente. Por ejemplo, el tercio estudiantil de EE.GG.LL. tuvo interés en trabajar este tema y los respaldamos con su Festival del Desarrollo Humano, que tuvo como finalidad visibilizar a las personas con discapacidad”, comenta Benji Pérez, asistente de proyectos de la DARS.

Sillas Oruga

Para colaborar con la accesibilidad a nivel vertical en el campus, la Dirección de Administración y Finanzas ha implementado, recientemente, dos sillas Oruga (como la de la foto), un novedoso soporte compacto, ligero y fácilmente transportable que permite subir a una silla de ruedas por las escaleras. Estas sillas ya están operativas y disponibles para los miembros de la comunidad con discapacidad que las requieran. Quienes las necesiten pueden solicitarlas llamando al teléfono 626-2000, anexos 3021, 3084 y 3086

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