Edición N° 30 12/12/2019 Reportaje

Millennials en campaña

Por: Leah Sacín Gavancho

Periodista

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En un proceso electoral extraordinario algunos partidos dan prioridad a sus cuadros más jóvenes. Sin embargo, el promedio de edad de las listas por Lima se sitúa por encima de los 44 años. La pregunta surge inclemente: ¿Se trata de un genuino cambio generacional o es solo salida de emergencia? Un análisis con cifras, casos y todos los detalles de la participación de los llamados millennials en esta breve carrera electoral para llegar al Congreso.


Representan el 25% de la población peruana, según encuesta de Ipsos Perú de octubre de este año. Son aquellos que nacieron con la década de los 80s. Sobrevivieron al terrorismo, a la hiperinflación y al shock económico. Crecieron en un mundo en transición donde las potencias mundiales se reagrupaban. Cayó el Muro de Berlín, se desintegró la Unión Soviética, China empezó a crecer y consolidarse frente a Estados Unidos. En ese mundo una generación empezó a forjarse. Y muchos años después, cuando Internet ya se había convertido en la gran plataforma que uno a las personas alrededor del planeta, los bautizaron como millennials.

Los autores William Strauss y Neil Howe son los padres de las generaciones con nombre propio. Sus teorías sobre los ciclos generacionales en Estados Unidos se han aplicado el mundo entero. Desde la publicación de su primer libro titulado “Generaciones” en 1991 han ido bautizando a grupos humanos nacidos en un rango de tiempo. El término millennial, fue acuñado en 1987 para referirse a la generación que se graduaría con el nuevo milenio, en el año 2000. Persisten las discusiones sobre el rango exacto de años que delimita a los milénicos pero se consideran a los nacidos en los primeros años de los 80s hasta los que llegaron al mundo entre finales de los 90s e inicios del nuevo milenio.

En el Perú, hablamos de una generación que ha vivido tiempos políticos turbulentos, cambios y crisis pero que ha gozado de la democracia como pocas en nuestra historia. En opinión del Secretario General de Transparencia, Iván Lanegra, este hecho histórico es relevante en la forma en que los millennials viven la política:  “Lo que sí es cierto, es que es una generación que por diversas razones ha vivido más tiempo en democracia que otras, sus agendas en ese sentido sí empiezan a tomar más temas vinculados a los problemas del siglo XXI en el Perú, sueltan las ideas del siglo XX y entran otras problemáticas como las de la mujer, del cambio climático, uso de las tecnologías, la educación, nuevos enfoques para las políticas públicas”.

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Utilizando la herramienta decidebien.pe, elaborada por el investigador José Incio con información oficial del Jurado Nacional de Elecciones, podemos descubrir que el promedio de edad de las listas inscritas para estas elecciones complementarias 2020, es de 44.7 años. Además, es posible detectar que la lista con el promedio de edad más alto es la del partido Acción Popular con 58 años mientras que los dos partidos con las listas más jóvenes son el Partido Popular Cristiano y Alianza por el Progreso con un promedio de 34 años de edad.

La candidata más joven del padrón está en el Partido Juntos por el Perú y su nombre es Yajada Ascarza, al momento de la inscripción aún tenía 24 años y postula en Cusco. La presencia de jóvenes es amplia y diversa como la propia generación.

La voz de los candidatos

Gahela Tseng (27), busca convertirse en la primera mujer trans en el Congreso.

En Lima los jóvenes son sinónimo también de diversidad. Gahela Tseng tiene 27 años, es una mujer trans y postula con la alianza Nuevo Perú – Juntos por el Perú con el número 8. Para ella la representación es la más importante función que desea cumplir en el Congreso al convertirse, de lograr los votos, en la primera representante de la comunidad trans en participar activamente en política.  “Yo hago política desde que tengo uso de razón, desde la escuela donde fui alcaldesa escolar, parlamentaria joven y siempre he estado ligada a los movimientos sociales. Sin embargo, recién hace un par de años decidí hacer política partidaria porque vi que incluso en las organizaciones sociales hay limitaciones, siempre tienes que estar convenciendo a alguien más para que haga lo que tu consideras (…) Pero más que disputar elecciones es también frenar a ese discurso de odio que hay contra las personas trans, las personas LGTBI, los pobres, en contra de los derechos. Estamos aquí disputando con amor, con alegría porque creemos en una nueva sociedad, en un nuevo país, porque es posible.”, afirma Gahela quien nos pide utilizar su nombre elegido a pesar de que no es el que aparece en su documento de identidad, esa será sin duda una de sus batallas de llegar al Parlamento.

Gahela Tseng, como mujer trans, pretende hacer historia con su sola elección (…) su gran proyecto bajo el brazo sería impulsar la ley de identidad de género.

En otra orilla política se ubica Antonio Tang quien con 29 años es el candidato más joven de la lista de Somos Perú para Lima.Con el partido Somos Perú tengo una relación de militancia, soy somista, no he militado en otro partido aunque tengo experiencia en otras campañas porque he asesorado en comunicaciones – que es lo mío – la comunicación política. El partido me invita, siente que soy la persona para poder representar a los jóvenes a este nivel del Estado como es la más alta representación, el Congreso de la República. Yo lo he asumido, claro que lo he consultado con algunas personas que son mi equipo ahora, pero creo que es lo que corresponde y me siento bien, con mucho entusiasmo, el Perú nos desafía permanentemente y a esos retos debemos responder”, afirmó Tang.

La lista de Fuerza Popular para Lima tiene un promedio de edad de 54 años, muy por debajo de la media, se encuentra Flor Meza con 25 años, la candidata más joven de la lista. Convencida de su militancia y fiel al partido donde ha hecho política desde antes incluso de portar un DNI, Flor aceptó la propuesta de ser candidata al Congreso. “Siento que tengo la capacidad de representar a un sector importante de la población que somos los jóvenes también porque creo que para estar y cambiar las cosas nosotros debemos participar en política, es muy importante involucrarnos para saber cómo es el otro lado. No basta con juzgar y criticar y quejarnos. Tenemos que trabajar y es por eso que decidí involucrarme a pesar de mi corta edad, desde los 18 años soy simpatizante activa de Fuerza Popular, ya tengo 25 años y son 7 años en este partido y feliz porque siempre tuve las puertas abiertas, considero que el momento de los jóvenes ha llegado en busca de esa renovación, talento y también diálogo”, enfatiza Meza.

En el Partido Morado candidatea para completar el período uno de los congresistas jóvenes que más repercusión tuvo en el disuelto Congreso: Alberto de Belaunde quien fue abanderado de causas como la legalización del uso medicinal del cannabis, la unión civil, entre otros. En esa misma lista, un joven cuya imagen contradice abiertamente el estereotipo de los políticos tradicionales, se presenta como una carta de recambio en momentos de crisis política. Daniel Olivares lleva el cabello largo, los brazos tatuados y pocas veces usa saco y corbata. Un joven que busca sentar un precedente como un representante que se parece más a los jóvenes de su generación.

Daniel Olivares dice ser uno de los muchos ciudadanos que se ha involucrado en política pero que ahora lo hace de manera representativa, va como candidato por el Partido Morado.

¿Por qué pasar de observador a participante activo en la política?, le preguntamos a Olivares, y nos respondió: “Más que un observador yo he sido un participante hace un montón de años, de toda la vida. Lo que pasa es que no participaba frente a cámaras. He participado vecinalmente, como funcionario público, me he organizado con mis vecinos y he ido a todas las marchas del mundo. Soy uno de esos ciudadanos que siempre ha estado involucrado de alguna u otra manera y que he tenido muchas acciones pero que nunca he hecho política delante de la cámara. Pero en este momento, ante la ausencia de representación absoluta, porque me ha pasado que cuando he comentado que voy a postular muchos me dicen que también lo están pensando, es porque la gente no se siente representada con nadie de los que están ahí”.

¿Millennials apolíticos?

Mucho se ha escrito sobre los millennials y su relación con la política. Luis Egúsquiza, Coordinador de Programas en IDEA Internacional, considera que la política sí puede ser un interés para esta generación de menores de 40 años, sin embargo, serían los partidos la raíz del programa de representación al no incluir sus agendas e intereses. “Tengo la percepción de que los denominados millennials no son apolíticos sino que los partidos no han logrado incorporar sus intereses y expectativas porque aún se mueven como organizaciones del siglo pasado. Para el partido el comité es importante mientras que los más jóvenes opinan, debaten y forman opinión en las redes sociales y otros espacios. Aún no aparece ninguna propuesta política que conecte con esa nueva sensibilidad y que no solo pretenda aprovecharse de las redes”.

Egúsquiza nos alcanza además cifras que nos sitúan en el universo de la participación política efectiva de los jóvenes en nuestro país refiriendo que hasta este momento de las inscripciones solo 9% de los candidatos y candidatas son personas menos de 30 años. Según información de IDEA Internacional en 2016 las candidaturas jóvenes significaron el 4% del total. “La presencia de más candidatos jóvenes es positiva pero no necesariamente implica renovación pues es un incremento inorgánico, es decir, no implica que los partidos han reclutado políticos jóvenes que se han visto atraídos por una plataforma o conjunto de ideas, sino que se repiten los patrones habituales: personas con alguna inclinación política que buscan los vehículos electorales que mejores condiciones les ofrezcan”, afirmó.

Según información de IDEA Internacional en 2016 las candidaturas jóvenes significaron el 4% del total. (Imagen: Perú21)

Una generación en busca de un espacio político pero también jóvenes que se movilizan. Las marchas multitudinarias de los últimos años nos llevan al 22 de julio de 2013 cuando más de 3 mil jóvenes salieron a las calles en lo que quedó registrado como la “Marcha contra la repartija”, una protesta ciudadana encabezada por los llamados millennials.

Para la politóloga y activista Eliana Carlín es difícil asociar el término millennial con temas políticos, sin embargo, coincide en que hay una agenda de temas que unifican a una generación que se involucra activamente en política desde el ejercicio y también la protesta. “Sí creo que hay una agenda postmoderna que tiene que ver con asuntos de género, de medio ambiente, que ya son demandas que están en la agenda global y que sí, son temáticas más cercanas a la gente joven”.

“Sí creo que hay una agenda postmoderna que tiene que ver con asuntos de género, de medio ambiente, que ya son demandas que están en la agenda global y que sí, son temáticas más cercanas a la gente joven”

Según los parámetros de edades que se manejan para dividir las generaciones, Eliana misma sería milénica, como politóloga estudia el fenómeno pero como activista también lo ha vivido en las calles: “Yo no diría que los millennials son apolíticos, es decir, sí hay una desafección con la política, la participación es distinta, pero si nos ponemos a pensar ha habido una modificación también en los partidos políticos, ya no son partidos de cuadros ni de masas, ahora son los partidos “catch all” o “atrapa todo” y en ese sentido los partidos también se activan y desactivan cuando hay coyunturas electorales y en esa misma lógica la gente joven participa y deja de participar. Sin embargo, sí hay como un núcleo de personas más activistas que partidarios y que son altamente movilizados aquí en el país y que usualmente han levantado banderas anticorrupción, antifujimorismo y que tienen vínculos normalmente con las organizaciones de Derechos Humanos”, finaliza.

La nueva agenda 

Tseng, como mujer trans, pretende hacer historia con su sola elección, pero sus propuestas van más allá, su gran proyecto bajo el brazo sería impulsar la ley de identidad de género, temática progresista que esta joven que aún no llega a los 30 años propone para el Congreso. “No se trata solamente de voces jóvenes, hay que tratar de generar un espacio conjunto, una diversidad no solamente de edades sino de procedencias de tono de piel de identidad sexual, cultural, ética, demográfica, que permita recoger las voces de todos, de todas, de todxs y de todes, que no deje a nadie fuera. Es difícil, pero creo que vale la pena el esfuerzo. Ojalá este contexto sirva para que los jóvenes demostremos que estamos en la capacidad de hacer cambios en este país”.

Antonio Tang quien con 29 años es el candidato más joven de la lista de Somos Perú para Lima, cree que la lucha contra la corrupción se debe reflejar en cosas concretas como el apoyo a los fiscales desde el Congreso.

Para Tang las preocupaciones pasar por la fiscalización primero y la lucha contra la corrupción. “Hace poco el Tribunal Constitucional le ha dado libertad a Keiko Fujimori y ella desde la libertad va poder seguir maniobrando influencias, entonces el tema de la corrupción no es solo un concepto es un tema de acción, una tarea inacabada y tenemos que fortalecer la labor de los fiscales y hay que hacerlo desde el Congreso”, afirma. También agrega su preocupación por defender la labor de la SUNEDU de ataques de algunos congresistas que podrían tener intereses en universidades.

“Uno de mis proyectos bandera es fomentar la contratación de jóvenes sin experiencia a cambio de beneficios tributarios”.

Olivares propone desde el Partido Morado trabajar en las reformas que considera inacabadas del anterior Congreso. “La mayoría de jóvenes que vengo escuchando apuestan por rediseñar las reglas de la reforma política, por profundizar la limpieza en la reforma judicial, la lucha anticorrupción. Son temas más invisibles pero que los jóvenes nos estamos levantando porque somos conscientes de que sin eso no hay nada”, nos explica.

De las filas de Fuerza Popular, Flor Meza (25) busca fomentar el empleo juvenil.

Si hablamos de la agenda joven un punto es el trabajo juvenil que no se ha solucionado y es muy importante. Uno de mis proyectos bandera es fomentar la contratación de jóvenes sin experiencia a cambio de beneficios tributarios. Porque tenemos muchos jóvenes en casa porque no tienen la experiencia, muchas veces tienen que pagar derecho de piso o no se respetan sus beneficios”, es la propuesta desde el fujimorismo de Meza.

Los temas llamados “progresistas” o de avanzada, no son, en opinión de Egúsquiza, exclusivos de los candidatos más jóvenes. “Creo que hay candidatos y candidatas progresistas en varias listas, pero no se ha llegado a construir una plataforma de lo que podríamos denominar progresismo. Como casi todas las tendencias políticas en el Perú el progresismo está en búsqueda de una plataforma política más orgánica”.

Para Eliana el contexto está dado para la participación joven aunque se espera la evolución real de los partidos para que esta sea verdaderamente orgánica e inclusiva: “dado todo el desprestigio que hemos visto en los partidos políticos durante los últimos años es un momento importante para la renovación pero lo que vemos también es que hay muchísimos partidos inscritos formalmente que no tienen cuadros que ellos mismos hayan formado (…) Es momento de renovación pero también me parece importante que el asunto tenga que ver con las agendas más que con la edad y estrictamente con la juventud. Me parece muy positivo que haya un ánimo de renovación, si creo que hay toda una generación a la que personas de menos de 40 años ya no le tienen confianza que son estos políticos tradicionales que hemos visto que se han portado como se han venido portando”.

El futuro político de esta generación, en opinión de Lanegra, está en sus propias manos: “Hay un espacio para personas jóvenes que entiendan que hay una posibilidad de diferenciarse a partir de una agenda que no es que se dedique a los jóvenes sino que se dedique a buscar un enfoque diferente para enfrentar problemas nuevos y algunos también viejos y cambiar algunas prácticas políticas, mostrando transparencia, mostrando una claridad en ideas, coger tres o cuatro ideas claves que les permitan mostrarse de una manera renovadora”.

Si este Congreso tendrá más rostros jóvenes solo lo sabremos cuando termine la votación.

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