Diana Guerra sobre Ventarrón: "Los depósitos para guardar las piezas arqueológicas están saturadas"

21/11/2017

Un fuerte incendio se registró, el 12 de noviembre, en el complejo arqueológico de Ventarrón, en Lambayeque. Como resultado de este evento, un mural polícromo de dos mil años de antigüedad y varias vasijas de cerámica resultaron afectados. De acuerdo al ministro de Cultura, Salvador del Solar, la empresa azucarera Pomalca ha asumido su responsabilidad, puesto que habrían realizado la quema de caña en un predio contiguo al sitio arqueológico . No obstante, la empresa deslindó de cualquier responsabilidad.

Esta no es la primera vez que ocurre un evento de esta envergadura, en el 2015 se registraron dos incendios forestales que cubrieron parte de la ciudadela de Machu Picchu; en el 2013, la quema de pasto en chacras aledañas al Parque Arqueológico de Pikillacta, en Cusco, puso en riesgo la integridad de este monumento histórico.

En esta edición de Tiempo Global conversamos sobre estos episodios recurrentes y el reconocimiento de los monumentos históricos del país. Para ello, tuvimos como invitados a Ignacio Alva, arqueólogo que descubrió el monumento siniestrado, Ventarrón,  Alberto Martorell, presidente de Icomos Perú (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, por sus siglas en inglés), y Diana Guerra, profesora y gestora cultural.

Con la misma antigüedad que Caral, este templo ceremonial Ventarrón comprueba que en toda la costa del país existieron diversos centros que fueron orígenes de grandes tradiciones.

“Ventarrón representa el origen de la gran civilización del norte del Perú y Caral representa el origen de lo que sería Chavín, Nazca, etc”, explicó Alva para resaltar la importancia de este centro arquitectónico.

Para Alva, este siniestro ha sido una “crónica de muerte anunciada”, pues ya se había puesto en conocimiento lo peligroso del desarrollo de obras paralelas al centro.

“Sabemos que hay una práctica consuetudinaria de las empresas como Pomalca. Lo extraño es que no haya sucedido antes y en ese sentido parece que han habido algunos ligeros descuidos”, dijo Martorell.

Guerra, por su parte, señaló que en Ventarrón hay personas trabajando desde hace muchos años y resaltó que incluso existe una entidad creada para gestionar el espacio.

“Hay muchísima irresponsabilidad a nivel nacional de muchas empresas y muchas personas individuales. Saben que hay un sitio arqueológico al costado, declarado o no; pero igual tienen estas prácticas de quema, tala, etc”, enfatizó Guerra.

Matorell indicó también que este episodio coincide con un decreto supremo que exige la declaración de presunción en estos casos.  “Esto significa que el sitio que parece cultural y que de acuerdo a la constitución debe  protegerse como cultural ahora requiere de una resolución viceministerial que diga que eso que parece es digno de ser defendido”, señaló.

Con esto, si un establecimiento parece cultural, pero no cuenta con la resolucion viceministerial está desprotegido. El caso de Ventarrón está declarado, pero no delimitado. El viceministerio, por su parte, ha firmado resoluciones que señalan que lo que no está delimitado no es sancionable.

Respecto a la recuperación de este sitio arqueológico, Guerra dijo que es un poco difícil porque los incendios afectan las piezas originales. Lamentablemente, “los depósitos para guardar las piezas arqueológicas están saturadas y por ello, deben quedarse en los sitios arqueológicos bajo el riesgo de que sucedan eventos como este”.

 

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