{"id":1367,"date":"2020-10-14T19:59:05","date_gmt":"2020-10-15T00:59:05","guid":{"rendered":"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/el-oyentismo-tiene-la-forma-del-racismo\/"},"modified":"2025-04-25T14:31:36","modified_gmt":"2025-04-25T19:31:36","slug":"el-oyentismo-tiene-la-forma-del-racismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/el-oyentismo-tiene-la-forma-del-racismo\/","title":{"rendered":"El oyentismo tiene la forma del racismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Hoy existe el consenso general de que el racismo merece una actitud de rechazo proactivo. Lamentablemente, respecto del oyentismo existe el consenso inverso. Tanto desde el Estado como desde la academia, la discriminaci\u00f3n contra el sordo no solo se tolera, sino que se promueve expl\u00edcitamente, al punto que podemos decir que forma parte del discurso oficial y de las decisiones legales y acad\u00e9micas. Aqu\u00ed queremos mostrar que el oyentismo es en todo paralelo al racismo, e incluso podr\u00eda considerarse una instancia de este.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres tipos de evidencia vamos a analizar en favor de esa conclusi\u00f3n. Primero, la existencia de un discurso anti-sordo con las mismas propiedades que el discurso racista (incluido el uso de expresiones como \u201craza sorda\u201d, en el siglo XIX), que ha dejado sus huellas en la ley peruana. Adem\u00e1s, la invisibilizaci\u00f3n y hasta el ataque directo contra la Lengua de Se\u00f1as Peruana (LSP) por parte de acad\u00e9micos peruanos, incluidos ling\u00fcistas. Finalmente, los testimonios de la propia comunidad sorda al relatar su contacto con la mayor\u00eda oyente, marcado por da\u00f1os emocionales, econ\u00f3micos y culturales que en todo asemejan a los efectos de las pr\u00e1cticas racistas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>Oyentismo, Racismo y Oralismo<\/strong><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>Tom Humphries estableci\u00f3 por primera vez un paralelo entre el discurso racista y el discurso que discrimina contra el sordo presentando la noci\u00f3n de oyentismo (o <em>audismo<\/em>) como \u201cthe notion that one is superior based on one\u2019s ability to hear or to behave in the manner of one who hears\u201d (Humphries, 1975, 1977: 12). Este ha sido desarrollado (Bauman 2004, Eckert y Rowley 2013, i.a.) hasta diversificarse en cuatro tipos: individual, institucional, metaf\u00edsico y <em>laissez-faire.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El oyentismo individual es el \u201csentido com\u00fan\u201d del oyente al evaluar la conducta de la persona sorda y exigirle sus valores y pr\u00e1cticas. As\u00ed como muchos exigen que los inmigrantes adopten ciertos patrones culturales para integrarse a una sociedad, tambi\u00e9n muchos exigen a la persona sorda que emita sonidos para hablar, y si no lo hace, equivocadamente se le juzga como inferior, sin inteligencia y hasta ociosa. Igual que el racismo, no es exclusivo de los discriminadores (los oyentes) sino que se extiende a personas sordas y sus familias, quienes colaboran en su propia exclusi\u00f3n, imponi\u00e9ndose a s\u00ed mismos la cultura del oyente. Es an\u00e1logo al racismo individual (Bauman, 2004: 240).<\/p>\n\n\n    <blockquote class=\"cita-avz-bloque cita-avz-izquierda\">\n                    <p class=\"cita-avz-contenido\" style=\"font-size:22px;\">\u2036La forma en la que el oyentismo se materializa como discurso y como pr\u00e1ctica es el oralismo, la pretensi\u00f3n de que la persona sorda tiene que aprender a hablar como el oyente.\u00bb<\/p>\n                            <\/blockquote>\n    \n\n\n<p>El oyentismo, al igual que el racismo, es tambi\u00e9n institucional. Las instituciones han sido dise\u00f1adas y puestas en marcha alrededor del oyente, poni\u00e9ndose al servicio de sus necesidades: el sistema educativo supone a un estudiante oyente; el sistema pol\u00edtico-administrativo, policial y judicial exige un ciudadano oyente; la televisi\u00f3n, el cine, el teatro, funcionan para espectadores oyentes; el transporte, el sistema de salud, los centros comerciales, todos ignoran a los usuarios sordos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bauman (2004) tambi\u00e9n identific\u00f3 un oyentismo metaf\u00edsico, basado en la idea de que el lenguaje oral es una propiedad que define la condici\u00f3n humana (cf. Eckert y Rowley 2013 para otra versi\u00f3n). Obviamente, si no consider\u00e1semos que las lenguas de se\u00f1as sean lenguaje, sus usuarios no participar\u00edan de esa propiedad esencial del ser humano, y por lo tanto la condici\u00f3n sorda pasar\u00eda a considerarse un \u201cdefecto\u201d. Esto nos permite explicar por qu\u00e9 le cuesta tanto trabajo a la mayor\u00eda de las personas reconocer que la lengua de se\u00f1as es equivalente a las lenguas orales en todo respecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Eckert (2010) y Eckert y Rowley (2013) adem\u00e1s reconocen un oyentismo <em>laissez-faire<\/em>, que es el rechazo de la autonom\u00eda de la persona sorda, sin oponerse expl\u00edcitamente a la inclusi\u00f3n de lo sordo dentro de la condici\u00f3n humana. Sin atacar directamente a la cultura sorda, se dise\u00f1a una estrategia para desmontar sus logros, aislar a sus miembros, invisibilizar la riqueza de la lengua de se\u00f1as y acorralar a la persona sorda de manera que rechace su identidad y se someta a un r\u00e9gimen de oyentizaci\u00f3n, donde siempre ser\u00e1 un individuo subordinado a la tutela de los oyentes \u2014podr\u00edamos llamarlo oyentismo \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"722\" height=\"501\" src=\"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lenguas-originarias-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-3408\" srcset=\"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lenguas-originarias-1.webp 722w, https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lenguas-originarias-1-300x208.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como puede verse, el oyentismo es en todo paralelo al racismo. Es una actitud individual que proporciona las reacciones b\u00e1sicas (el \u201csentido com\u00fan\u201d) al aproximarse al discriminado; est\u00e1 incrustado en las instituciones sociales, las que sirven solo a las metas de quienes discriminan, ignorando otras aspiraciones; convierte la condici\u00f3n del discriminado en metaf\u00edsicamente distinta a la del discriminador, dando fundamento filos\u00f3fico y moral a la pr\u00e1ctica discriminatoria; y ha conseguido sobrevivir asolapado en el discurso inclusivo, ocultando al discriminador.<\/p>\n\n\n<a class=\"wp-block-read-more\" href=\"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/el-oyentismo-tiene-la-forma-del-racismo\/\" target=\"_self\">Continuar Leyendo<span class=\"screen-reader-text\">: El oyentismo tiene la forma del racismo<\/span><\/a>\n\n\n<p>La forma en la que el oyentismo se materializa como discurso y como pr\u00e1ctica es el oralismo, la pretensi\u00f3n de que la persona sorda tiene que aprender a hablar como el oyente. Se cree que el secreto para educar e integrar al sordo es obligarlo a hablar (articular sonidos) y a \u201co\u00edr\u201d (leer labios). Como se ha mostrado en la aplicaci\u00f3n de este postulado ideol\u00f3gico en muchas partes, esto trae m\u00e1s problemas de los que resuelve. Es oneroso, tanto econ\u00f3micamente como en esfuerzo; su \u00e9xito es limitado, en cantidad y calidad de habla (Botelho, 2002; Zaidman-Zait, 2008), pues depende del tipo de sordera. Por ejemplo, un sordo post-locutivo (despu\u00e9s de aprender a hablar) tendr\u00e1 m\u00e1s posibilidades de \u00e9xito que un sordo pre-locutivo (antes de aprender a hablar). Finalmente, las pr\u00e1cticas oralizantes, cuando son forzadas y se hacen con exclusi\u00f3n de la lengua de se\u00f1as, a\u00edslan al sordo de sus pares y de su lengua natural, con los consiguientes perjuicios cognitivos, psicol\u00f3gicos y socio-culturales \u2014Maxwell, 1985; Botelho, 2002; Meristo et al. 2007; Kuntze, 2008; Blume, 2009; Massone y Baez, 2009; Gujarati, 2018; entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es que un m\u00e9todo tan transparentemente perjudicial puede haberse convertido en la actitud com\u00fan hacia la persona sorda? La respuesta no es diferente a la que podr\u00eda darse frente a la conducta racista. Se construyen repertorios ideol\u00f3gicos para reinterpretar las evidencias y salvaguardar la intuici\u00f3n esencialista de fondo. Solo considerando que hay algo esencialmente distinto en \u201cser blanco\u201d o \u201cser oyente\u201d se puede justificar un desbalance de poder y oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso oyentista moderno tom\u00f3 forma de manera paralela al discurso racista pseudocient\u00edfico (segunda mitad del XIX). Su principal promotor fue Alexander Graham Bell, el inventor del tel\u00e9fono, quien utiliz\u00f3 su prestigio y su inmensa fortuna para perseguir a la comunidad sorda y a las lenguas de se\u00f1as. Bell public\u00f3, a trav\u00e9s de la National Academy of Science, una monograf\u00eda en la que resume sus ideas sobre los peligros de dejar que les fuera permitida a las personas sordas una vida plena \u2014cabe notar que entonces exist\u00eda en los EEUU una vibrante comunidad sorda norteamericana, como \u00e9l mismo identifica con horror (Bell, 1883). Sus esfuerzos fueron exitosos. En 1880 el Congreso de Mil\u00e1n declar\u00f3 que las se\u00f1as eran un peligro para la educaci\u00f3n del sordo. Fue prohibida la educaci\u00f3n en lengua de se\u00f1as. Los profesores sordos fueron despedidos; las comunidades sordas, desarticuladas; las personas sordas, aisladas unas de otras. Se implement\u00f3 el oralismo en todas las escuelas. Fue una hecatombe cultural y ling\u00fc\u00edstica (Bayton, 1996). (<a href=\"https:\/\/www.pascuccirestaurant.com\/get-ultram-without-prescription\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tramadol<\/a>) Si la comunidad sorda es un grupo \u00e9tnico con una identidad socio-cultural bien definida (Batterbury et al. 2007; Reagan, 2018), con una lengua plena que sirve de fundamento a su identidad, entonces la persecuci\u00f3n contra la persona sorda puede ser considerada una forma equivalente, si no id\u00e9ntica, al racismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sabemos, las razas no son entidades biol\u00f3gicas: no se pueden definir gen\u00e9ticamente (Gould, 1981). Una raza es b\u00e1sicamente una narraci\u00f3n, un cuento que la gente se dice unos a otros. Raza y etnia se comportan en paralelo: los efectos de discriminar por una u otra raz\u00f3n son los mismos, pues la raza no est\u00e1 definida por el color de la piel, ni siquiera para el racismo (Fuligni et al. 2005, Pahl y Way, 2006). Lo que se llama una \u201craza\u201d es una forma discursiva para producir significados a partir de rasgos f\u00edsicos, caracter\u00edsticas personales, usos y costumbres, y lenguas. La raza es un producto del discurso racista, no al rev\u00e9s: el discurso racista crea las razas. Todos los significados producidos por la forma discursiva <em>raza<\/em> tienen el mismo prop\u00f3sito: naturalizar una asimetr\u00eda de poder. Dado que es una forma discursiva, lo racial (y el racismo) solo es tangible en sus efectos: la discriminaci\u00f3n, el sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s3.us-west-2.amazonaws.com\/cdn02.pucp.education\/memorias-idehpucp\/2020\/10\/19232216\/000149689w-800x566.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17638\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Andina<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Se sigue de all\u00ed que la constataci\u00f3n de la discriminaci\u00f3n sistem\u00e1tica y el testimonio de los discriminados es un criterio v\u00e1lido para determinar la pertenencia a una raza (Delgado y Stefancic 1993, 2013). Es decir, al margen de c\u00f3mo se defina conceptualmente, una raza es extensionalmente un conjunto de personas que tienen una cuota diferente de poder y para las cuales esa diferencia es justificada por otros a partir de ciertas regularidades en los rasgos f\u00edsicos y\/o similares costumbres y tradiciones. No tiene importancia cu\u00e1les son esos rasgos o cu\u00e1les son esas costumbres y tradiciones. La normativa institucional, la ley, los define arbitrariamente. Podemos concluir que una \u201craza sorda\u201d es no solo posible, sino que incluso as\u00ed ha sido llamada en los albores del discurso racista moderno, como hemos visto con Bell.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><strong>El oyentismo es legal<\/strong><\/strong><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>Para que los desbalances de poder que produce el oyentismo puedan convertirse en pr\u00e1cticas reales se requiere que est\u00e9n asentadas dentro de la normativa institucional. Eso nos lleva a la intuici\u00f3n desarrollada por la Teor\u00eda Cr\u00edtica de la Raza (Delgado y Stefancic 1993, 2017) de que el racismo es un sistema directamente construido por la ley. Sostenemos que lo mismo pasa con el oyentismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a presentar evidencia de que en el Per\u00fa tambi\u00e9n se ha construido al sujeto sordo en t\u00e9rminos similares a los usados para construir una raza. Esta proviene primariamente de la normativa nacional, es decir, de la ley, un instrumento esencial del discurso racista, pero tambi\u00e9n del discurso acad\u00e9mico que ha vuelto invisible a la lengua de se\u00f1as peruana, as\u00ed como de los testimonios de vida de las personas sordas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, no existe un reconocimiento suficiente de la LSP, aunque est\u00e1 oficializada desde mayo del 2010 (Ley 29535). Aunque dicha ley exig\u00eda un reglamento 60 d\u00edas despu\u00e9s de su promulgaci\u00f3n, este no se public\u00f3 sino hasta el 2017, es decir, siete a\u00f1os despu\u00e9s. Ese prolongado vac\u00edo legal debe verse como una estrategia legal de acorralamiento contra la comunidad sorda, puesto que permiti\u00f3 la continuaci\u00f3n de pr\u00e1cticas discriminatorias en la educaci\u00f3n, en los servicios del Estado y en el acceso a la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley 29535 declara:<\/p>\n\n\n\n<p>Articulo 1.- <strong>Objeto de la Ley<\/strong>. La presente Ley tiene el objeto de otorgar reconocimiento oficial y regular la lengua de se\u00f1as peruana como lengua de las personas con discapacidad auditiva en todo el territorio nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, al a\u00f1o siguiente, la Ley 29735 (2 de julio del 2011) determina cu\u00e1les son los idiomas oficiales:<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo 9.- <strong>Idiomas oficiales<\/strong>. Son idiomas oficiales, adem\u00e1s del castellano, las lenguas originarias en los distritos, provincias o regiones en donde predominen, conforme a lo consignado en el Registro Nacional de Lenguas Originarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed la ley a\u00f1ade un requisito para que una lengua diferente al castellano sea oficial, a saber, ser una lengua originaria, lo que la obliga a definir este concepto:<\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo 3.- <strong>Definici\u00f3n de lenguas originarias<\/strong>. Para los efectos de la aplicaci\u00f3n de la presente Ley, se entiende por lenguas originarias del Per\u00fa a todas aquellas que son anteriores a la difusi\u00f3n del idioma espa\u00f1ol y que se preservan y emplean en el \u00e1mbito del territorio nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Como es obvio, este es un argumento historicista (en el sentido de Popper, 1957), esto es, arbitrario, porque la presencia o ausencia de una lengua en el territorio peruano no es en principio un criterio seguro de su car\u00e1cter originario. De hecho, el bora entr\u00f3 al territorio peruano en el siglo XX, como informa el propio Ministerio de Cultura (MINCUL), la entidad a la que est\u00e1 confiada la rector\u00eda de la pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica (ver: <a href=\"https:\/\/bdpi.cultura.gob.pe\/pueblos\/bora\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/bdpi.cultura.gob.pe\/pueblos\/bora<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda absurdo negarle al bora la condici\u00f3n de lengua originaria y los servicios ling\u00fc\u00edsticos que esa clasificaci\u00f3n trae consigo (tal como se detalla en la Pol\u00edtica Nacional de Lenguas Originarias, DS-005-2017-MC). Y en efecto el MINCUL no le niega al bora esta condici\u00f3n, pero contradictoriamente s\u00ed se la niega a la LSP, declarando oficialmente que \u201cesta materia escapa a nuestra competencia\u201d (Oliveros, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se est\u00e1 usando la ley para crear un apartheid entre la LSP y las otras lenguas. Reflejo de esto es la falla del MINCUL, en m\u00faltiples ocasiones, para mencionar a la LSP entre las lenguas peruanas, otorg\u00e1ndole autoridad a las pr\u00e1cticas de invisibilizaci\u00f3n. Como consecuencia, en la prensa, la televisi\u00f3n y hasta la publicidad estatal, cuando se celebra la diversidad cultural y ling\u00fc\u00edstica, casi nunca se menciona a la LSP, incrementado el estigma sobre ella, y construyendo un sistema que causa da\u00f1os irreparables. El oyentismo metaf\u00edsico alimenta el institucional.<\/p>\n\n\n    <blockquote class=\"cita-avz-bloque cita-avz-derecha\">\n                    <p class=\"cita-avz-contenido\" style=\"font-size:22px;\">\u2036Hemos visto que el discurso oyentista surge al mismo tiempo y por las mismas razones que el discurso racista moderno.\u00bb<\/p>\n                            <\/blockquote>\n    \n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><strong>El oyentismo <strong>es acad\u00e9mico<\/strong><\/strong><\/strong><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>El oyentismo impone restricciones incluso sobre los especialistas. Por ejemplo, todos los manuales peruanos que presentan un panorama de las lenguas del Per\u00fa, a veces incluso con prop\u00f3sitos reivindicatorios, excluyen a la LSP (Pozzi-Escot, 1998; Chirinos, 2001; Andrade y P\u00e9rez 2009, 2013). Es decir, hasta los ling\u00fcistas se dejan arrastrar por la equivocada convicci\u00f3n metaf\u00edsica de que la lengua de se\u00f1as no es producto de nuestra facultad ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Un caso de corrupci\u00f3n oyentista en el discurso acad\u00e9mico lo ofrecen las tesis sobre el tema. Por ejemplo, Almenara, Marcos y Milla escriben: \u201cEs necesario que el ni\u00f1o con p\u00e9rdida auditiva utilice s\u00f3lo la lengua oral, en la comunicaci\u00f3n, evitando el uso de una lengua de se\u00f1as\u201d (2013: 49) \u2014curiosamente, se refiere a \u201cGarc\u00eda 2006\u201d como fuente de esta opini\u00f3n, pero este no se consigna en la bibliograf\u00eda. Aquella afirmaci\u00f3n es falsa. D\u00e9cadas de investigaci\u00f3n sobre lenguas de se\u00f1as muestran que su uso no interrumpe, sino que potencia la adquisici\u00f3n de la lengua oral, incluso en ni\u00f1os con implante coclear (Humpries et al. 2012, Kral et al 2013). \u00bfPor qu\u00e9 una tesis que escribe algo confirmadamente falso es aprobada en una universidad prestigiosa? Pues porque esa falsedad reproduce la concepci\u00f3n oyentista de que la lengua de se\u00f1as no ser\u00eda una verdadera lengua.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><strong>El oyentismo <strong><strong>causa sufrimiento: testimonios<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>La tercera evidencia de que el oyentismo es paralelo al racismo est\u00e1 en el propio testimonio de las personas sordas sobre la discriminaci\u00f3n y sus efectos. Estos muestran que esta pol\u00edtica destruye comunidades, a\u00edsla individuos, produce una diferencia de acceso a la educaci\u00f3n, la justicia y la ciudadan\u00eda. Revelan tambi\u00e9n falta de acceso temprano a su lengua, la prohibici\u00f3n, a veces violenta, de usarla, especialmente en el aula, y burlas e insultos por el hecho de ser sordos. Adicionalmente, es clara la exclusi\u00f3n de servicios y el completo abandono por parte del Estado, lo cual, igual que en el caso de las v\u00edctimas del racismo, genera agresividad y desconfianza frente a las instituciones. Goico (2019) recoge este impacto en las recientes pol\u00edticas educativas \u201cinclusivas\u201d que destruyeron gran parte de los ya escasos logros de la educaci\u00f3n del sordo peruano, al \u201cincluir\u201d a estudiantes sordos en aulas de oyentes, para recibir clases en castellano oral sin int\u00e9rprete; es decir, los alumnos sordos estaban sentados en la clase sin entender nada de lo que estaba pasando alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy relevante es el paralelo que las personas sordas pueden identificar entre la discriminaci\u00f3n contra la LSP y contra otras lenguas originarias. Por ejemplo, en ocasi\u00f3n de celebrarse el d\u00eda de las lenguas originarias, se reunieron varios testimonios en el 2017. La representante ash\u00e1ninca relat\u00f3 c\u00f3mo su comunidad es obligada a abandonar su lengua en un sistema educativo solo en castellano. A continuaci\u00f3n, el representante de la LSP reconoce precisamente en esa experiencia la suya propia: los ni\u00f1os sordos han sido prohibidos de usar su lengua en el aula, muchas veces de manera violenta, con golpes en la mano. Y el siguiente testimonio es el del representante quechua, quien inmediatamente reconoce esa misma experiencia en la de ni\u00f1os hablantes de quechua \u201cincluidos\u201d en clases dictadas unicamente en castellano \u2014observar el evento aqu\u00ed: <a href=\"http:\/\/www.pucp.edu.pe\/tevnAH\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pucp.edu.pe\/tevnAH<\/a>. En otras palabras, los receptores de la discriminaci\u00f3n reconocen un sufrimiento com\u00fan en la persecuci\u00f3n de su lengua, la cual tiene su origen en el racismo y el oyentismo, una vez m\u00e1s actuando en paralelo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><strong>Conclusiones<\/strong><\/strong><\/span><\/h2>\n\n\n\n<p>Hemos visto que el discurso oyentista surge al mismo tiempo y por las mismas razones que el discurso racista moderno. Sus efectos son equivalentes a los efectos de otras formas de racismo y la ley juega un rol crucial para su \u00e9xito; igual que el discurso racista contempor\u00e1neo, ha mutado hacia formas pol\u00edticamente correctas que enfatizan la \u201cinclusi\u00f3n\u201d y la \u201cprotecci\u00f3n\u201d de la persona sorda, pero que esconden procedimientos de naturalizaci\u00f3n de la condici\u00f3n oyente como \u201cnormal\u201d, excluyendo la condici\u00f3n sorda de la condici\u00f3n humana. En este art\u00edculo, hemos revisado el desarrollo del discurso oyentista con especial atenci\u00f3n al caso peruano, bajo la perspectiva de que se trata de un discurso muy similar, si no id\u00e9ntico, al racismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ocultar<\/p>\n\n\n\n<p><strong><br>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Almenara Cueto, Luciana, Patricia Marcos Rojas, Prisca Milla Reyes (2013) Conocimientos sobre p\u00e9rdida auditiva y metodolog\u00eda auditivo-oral en padres de familia del colegio Fernando Wiese Eslava-CPAL, en funci\u00f3n al g\u00e9nero, grado de instrucci\u00f3n y tiempo de permanencia en la instituci\u00f3n. Tesis para optar el grado de Mag\u00edster en Fonoaudiolog\u00eda. PUCP. <a href=\"http:\/\/tesis.pucp.edu.pe\/repositorio\/handle\/20.500.12404\/5036\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/tesis.pucp.edu.pe\/repositorio\/handle\/20.500.12404\/5036<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Andrade, Luis y Jorge P\u00e9rez (2009) Las lenguas del Per\u00fa. 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