{"id":1455,"date":"2024-09-23T10:47:10","date_gmt":"2024-09-23T15:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/el-valor-de-la-humanidad-2\/"},"modified":"2025-04-28T16:31:41","modified_gmt":"2025-04-28T21:31:41","slug":"el-valor-de-la-humanidad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/idehpucp.pucp.edu.pe\/revista-memoria\/el-valor-de-la-humanidad-2\/","title":{"rendered":"El valor de la humanidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El XIX Encuentro de Derechos Humanos organizado por el IDEHPUCP estuvo dedicado al tema \u201cEl valor de la humanidad\u201d. Lejos de cualquier simplificaci\u00f3n, se trat\u00f3 de una invocaci\u00f3n a enfocarnos en lo que es m\u00e1s esencial en tiempos de crisis o de incertidumbre, un llamado a prestar atenci\u00f3n a lo que m\u00e1s falta nos hace. Hemos ido perdiendo, en la vida social y pol\u00edtica, el respeto al valor que tiene la humanidad, y a los derechos que esa condici\u00f3n trae consigo. No fue, sin embargo, s\u00f3lo una aguda intuici\u00f3n \u00e9tica sobre el estado de cosas en el pa\u00eds, sino tambi\u00e9n el resultado de un sondeo llevado a cabo por el equipo de comunicaciones del Instituto entre los j\u00f3venes peruanos sobre aquello que les parece m\u00e1s necesario rescatar o recuperar en la crisis presente. Justamente: <em>el valor de la humanidad<\/em>; como una demanda urgente, tambi\u00e9n como una esperanza. Ante situaciones extremas, hace falta apelar a los principios m\u00e1s fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como es f\u00e1cil suponer, a dicha invocaci\u00f3n tem\u00e1tica subyace una larga tradici\u00f3n filos\u00f3fica y jur\u00eddica, a la que desear\u00eda referirme a continuaci\u00f3n, al menos en forma sint\u00e9tica<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. La noci\u00f3n de \u201chumanidad\u201d, tal como la venimos utilizando, obtuvo, por as\u00ed decir, carta de ciudadan\u00eda en el lenguaje jur\u00eddico internacional, en especial en el Derecho Internacional <em>Humanitario<\/em> (DIH), aunque no necesariamente sea tan preciso su significado. Con ella se alude a una suerte de conciencia moral colectiva, dotada supuestamente de validez universal, acerca de ciertos valores o, como se les llama frecuentemente, ciertos \u201cest\u00e1ndares\u201d m\u00ednimos de convivencia humana tales como el respeto a la vida, la defensa de la libertad o la condena del sufrimiento producido por obra humana, y se apela enf\u00e1ticamente a dicha conciencia en contraposici\u00f3n a situaciones hist\u00f3ricas espec\u00edficas en las que se ha experimentado una negaci\u00f3n flagrante de esos valores. Es la defensa de la \u201chumanidad\u201d contra la \u201cbarbarie\u201d. Es as\u00ed como suele expresarse el problema en muchos pre\u00e1mbulos de los documentos internacionales relativos a nuestro tema, entre ellos tambi\u00e9n, por cierto, las diferentes convenciones internacionales sobre los derechos humanos.<\/p>\n\n\n    <blockquote class=\"cita-avz-bloque cita-avz-derecha\">\n                    <p class=\"cita-avz-contenido\" style=\"font-size:22px;\">\u2036Justamente:\u00a0<em>el valor de la humanidad<\/em>; como una demanda urgente, tambi\u00e9n como una esperanza. Ante situaciones extremas, hace falta apelar a los principios m\u00e1s fundamentales\u201d.<\/p>\n                            <\/blockquote>\n    \n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, como ha sido se\u00f1alado por m\u00e1s de un autor, entre otros por Jacques Derrida<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, el uso que se hace del t\u00e9rmino \u201chumanidad\u201d en el DIH no parece muy diferente del que se hace del t\u00e9rmino \u201chumanitas\u201d en el contexto de su primera aparici\u00f3n en lat\u00edn. La fuente m\u00e1s importante a la que nos remite la investigaci\u00f3n filol\u00f3gica es Cicer\u00f3n. Se trata de un t\u00e9rmino latino, romano, no de una mera traducci\u00f3n del griego, aunque puedan por cierto rastrearse ra\u00edces conceptuales en la cultura hel\u00e9nica. La primera referencia que se conoce proviene de un alegato del joven abogado Cicer\u00f3n, en el a\u00f1o 80 a.C., en defensa de Sexto Roscio, un ciudadano romano del que la sangrienta dictadura de Sila quiere deshacerse y despojar de sus bienes, como lo ha hecho ya con miles de opositores al gobierno. Son tiempos, recordemos, de una cruenta guerra civil en Roma que ha costado muchas muertes y que ha terminado con la instauraci\u00f3n de una dictadura, famosa en la historia por su crueldad y su violencia. Finalizando su alegato, dice Cicer\u00f3n: \u201cSe\u00f1ores miembros del jurado [\u2026], el pueblo romano, que en otras \u00e9pocas ha mostrado piedad incluso frente a sus enemigos, actualmente est\u00e1 padeciendo las consecuencias de una impiedad interna. [\u2026] Viendo y escuchando constantemente que la criminalidad se expande por doquier, corremos el riesgo, todos, hasta los m\u00e1s sensibles, [\u2026] de perder el sentimiento de humanidad (el <em>sensum humanitatis<\/em>) de nuestro coraz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. <em>Sensus humanitatis<\/em>. As\u00ed aparece por vez primera el t\u00e9rmino \u201chumanitas\u201d: como evocaci\u00f3n de un sentimiento de piedad y de compasi\u00f3n hacia los otros por el solo hecho de ser humanos, como un ideal de conducta moral culturalmente delineado. El ideal se hace valer, adem\u00e1s, como vemos, en un contexto jur\u00eddico, como instancia \u00e9tica gen\u00e9rica de apelaci\u00f3n en contra de una situaci\u00f3n de crueldad y de violencia pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es sorprendente esta similitud sem\u00e1ntica entre el uso del t\u00e9rmino \u201chumanidad\u201d en el DIH y en Cicer\u00f3n. De esa coincidencia pueden extraerse varias lecciones interesantes. Pero es tambi\u00e9n una asociaci\u00f3n arriesgada, porque podr\u00eda hacernos pensar que existe una l\u00ednea recta que vincula ambas concepciones, algo as\u00ed como una tradici\u00f3n permanente en la historia del pensamiento o de la moral de Occidente. La realidad es m\u00e1s bien distinta; esa l\u00ednea ha sido sinuosa y equ\u00edvoca y ha servido de inspiraci\u00f3n, entre otras cosas, a una larga serie de proyectos y concepciones sobre la necesidad de un \u201chumanismo\u201d. Y el humanitarismo no es el humanismo; es m\u00e1s bien una concepci\u00f3n \u00e9tica casi contrapuesta, que \u201csurge \u2013por as\u00ed decir\u2013 de las ruinas del humanismo\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Tomo esta \u00faltima afirmaci\u00f3n de Lluis Pla, un fil\u00f3sofo catal\u00e1n que ha estudiado con mucha perspicacia el hondo contraste que separa ambas nociones. Afirma Pla de manera enf\u00e1tica que el humanitarismo toma distancia de la conciencia triunfalista del sujeto moderno y se levanta sobre sus escombros: \u201cEl humanitarismo maduro, el que parte de la conciencia de un humanismo fracasado, es, por oposici\u00f3n a cualquiera de sus versiones ingenuas, la expresi\u00f3n hist\u00f3rica de un reconocimiento del car\u00e1cter menesteroso de la humanidad [\u2026]\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resuena aqu\u00ed, como es obvio, el eco de la cr\u00edtica heideggeriana y posmoderna al proyecto del humanismo, la conciencia de los excesos o los peligros del logocentrismo occidental. Recordemos que en su <em>Carta sobre el Humanismo<\/em> Heidegger se declara abiertamente contrario al humanismo por considerarlo expresi\u00f3n de una visi\u00f3n sesgada, dependiente de presuposiciones ontol\u00f3gicas o de proyecciones culturales, filos\u00f3ficamente ingenua y finalmente contraproducente. Particularmente revelador es, en ese sentido, el humanismo de la modernidad, sobre el cual Heidegger ha escrito p\u00e1ginas que marcaron \u00e9poca y que se han convertido ya casi en lugares comunes de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y cultural posterior<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Probablemente lo m\u00e1s saltante de este \u201chumanismo\u201d no es que haya concebido una civilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica instrumentalista, o mercantilista, o depredadora de la naturaleza, como se suele afirmar, sino que se haya tendido, \u00e9l mismo, una trampa perversa y autodestructiva, consistente en inventar una t\u00e9cnica supuestamente utilitaria que se ha independizado de su inventor e impuesto sobre \u00e9l, en crear una civilizaci\u00f3n de <em>medios<\/em> que han terminado por contradecir los <em>fines<\/em> que le serv\u00edan de inspiraci\u00f3n y le daban sentido.<\/p>\n\n\n    <blockquote class=\"cita-avz-bloque cita-avz-izquierda\">\n                    <p class=\"cita-avz-contenido\" style=\"font-size:22px;\">\u2036Esta progresiva destrucci\u00f3n de la humanidad de las personas en su vida pol\u00edtica, social y personal es llamada por ella el \u00abmal radical\u00bb, y no otra cosa es, en su opini\u00f3n, lo que se quiere expresar con la f\u00f3rmula jur\u00eddica del \u00abcrimen contra la humanidad\u00bb\u201d.<\/p>\n                            <\/blockquote>\n    \n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">Pero es \u00fatil recordar su cr\u00edtica porque ella nos muestra la desconfianza extrema que ha padecido la utop\u00eda humanista en la tradici\u00f3n occidental. El humanitarismo ha nacido m\u00e1s bien de sus escombros. M\u00e1s cerca de \u00e9l se hallan concepciones como las de Emmanuel Levinas en su obra <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">El humanismo del otro hombre<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">, o de Hannah Arendt, tanto en <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">La condici\u00f3n humana<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\"> como en <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">. Levinas, en efecto, dirige sus cr\u00edticas al hecho de que el ideal humanista habr\u00eda subrayado \u00fanicamente la dimensi\u00f3n universal e igualitarista de la noci\u00f3n de humanidad, pero perdiendo de vista la singularidad y la irrenunciable alteridad de todo ser humano concreto. Se propone por eso en su libro poner el \u00e9nfasis en el car\u00e1cter irrepetible e interpelante del otro ser humano, en el cual se nos hace presente una <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">humanidad<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\"> que no solo nos iguala, sino que tambi\u00e9n nos diferencia. Arendt, por su parte, se interes\u00f3 sobre todo por ofrecer una interpretaci\u00f3n de la expresi\u00f3n \u201ccrimen contra la humanidad\u201d. Lo hizo particularmente en su libro <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">. Nos expone all\u00ed, en efecto, c\u00f3mo los reg\u00edmenes totalitarios proceden a destruir, por etapas sucesivas, la humanidad del ser humano, destruyendo, en primer lugar, a la persona <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">jur\u00eddica<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\"> al despojarla de sus derechos c\u00edvicos; eliminando luego a la persona <\/span><em style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\">moral<\/em><span style=\"font-family: Roboto-web; font-size: 17px; font-weight: normal;\"> al obligarla a actuar contra sus semejantes; y haciendo finalmente a los hombres \u201csuperfluos\u201d en la medida en que los priva de su libertad, de su espontaneidad, de su capacidad de actuar y hablar. Esta progresiva destrucci\u00f3n de la humanidad de las personas en su vida pol\u00edtica, social y personal es llamada por ella el \u201cmal radical\u201d, y no otra cosa es, en su opini\u00f3n, lo que se quiere expresar con la f\u00f3rmula jur\u00eddica del \u201ccrimen contra la humanidad\u201d.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la idea de precisar qu\u00e9 tipo de mal o de da\u00f1o es aludido en la expresi\u00f3n \u201ccrimen contra la humanidad\u201d, conviene destacar la relevancia del hecho que el Estatuto de Roma se refiera en su Pre\u00e1mbulo a la ocurrencia de \u201catrocidades que desaf\u00edan la imaginaci\u00f3n y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad\u201d (\u201cunimaginable atrocities that deeply shock the conscience of humanity\u201d; \u201cd\u2019atrocit\u00e9s qui d\u00e9fient l\u2019imagination et heurtent profond\u00e9ment la conscience humaine\u201d), es decir, que exprese de una manera tan enf\u00e1tica la indignaci\u00f3n moral ante acciones de desmesurada gravedad, y que luego traduzca ese sentimiento moral a categor\u00edas del derecho penal tales como la comisi\u00f3n de cr\u00edmenes. No s\u00f3lo se est\u00e1 as\u00ed buscando una caracterizaci\u00f3n o tipificaci\u00f3n de acciones concretas en las que se haga visible el grado mencionado de atrocidad, adem\u00e1s por cierto de atribuir responsabilidad a los autores, sino que se est\u00e1 tambi\u00e9n reconociendo impl\u00edcitamente el papel prioritario que juega la convicci\u00f3n moral ante el entero proyecto de creaci\u00f3n de una corte penal internacional. Es sobre la base de esa convicci\u00f3n moral <em>humanitaria<\/em> que se procede a buscar luego formas consensuadas de traducci\u00f3n al lenguaje jur\u00eddico; por lo mismo, los cambios o la evoluci\u00f3n de esa conciencia moral habr\u00e1n de tener efectos en la redacci\u00f3n o la correcci\u00f3n de las convenciones internacionales del DIH. Eso explica, a mi entender, que el Estatuto haya dejado abierto el listado de los cr\u00edmenes contra la humanidad, consignando un \u00faltimo crimen referido a \u201cotros actos inhumanos de car\u00e1cter similar\u201d. No parece posible, ni razonable, dada la relaci\u00f3n entre la fundamentaci\u00f3n moral y la traducci\u00f3n jur\u00eddica positiva, pretender dar una visi\u00f3n exhaustiva de los actos merecedores de dicha tipificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para precisar mejor la noci\u00f3n de \u201ccr\u00edmenes contra la humanidad\u201d, conviene volver a Hannah Arendt en un momento muy relevante del juicio a Eichmann en Jerusal\u00e9n. Arendt critica la posici\u00f3n (la caracterizaci\u00f3n conceptual) del tribunal israel\u00ed que pretende juzgar a Eichmann por ser enemigo del pueblo jud\u00edo, pues considera que de esa manera se est\u00e1 nacionalizando el delito o restringiendo su aplicaci\u00f3n a los l\u00edmites de una legislaci\u00f3n nacional particular, es decir: se est\u00e1 imputando la responsabilidad de un crimen en contra de una raza determinada y no de la humanidad en general<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Aun cuando el genocidio, como es obvio, se lleve a cabo en contra de una poblaci\u00f3n o nacionalidad particular, la naturaleza del crimen nos deber\u00eda llevar a pensar que con \u00e9l se est\u00e1 destruyendo una dimensi\u00f3n de la vida humana que trasciende al grupo directamente concernido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edamos citado ya la tesis de Arendt sobre el \u201cmal radical\u201d, es decir, sobre el despojo paulatino y progresivo que pueden sufrir los seres humanos de las diferentes dimensiones esenciales de su vida \u2013pol\u00edtica, moral y personal\u2013 hasta ser convertidos en seres superfluos, es decir, violentados en su condici\u00f3n humana misma. M\u00e1s adelante, en el mismo libro <em>Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/em>, propone tambi\u00e9n que por \u201ccrimen contra la humanidad\u201d se entienda \u201cel ataque contra la diversidad humana en cuanto tal, es decir, contra un rasgo de la naturaleza humana (<em>human status<\/em>) sin el cual las palabras g\u00e9nero humano o humanidad se ver\u00edan privadas de sentido\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Tiene toda la raz\u00f3n Arendt en tratar de llenar el vac\u00edo que deja el lenguaje jur\u00eddico y en buscar una caracterizaci\u00f3n conceptual que d\u00e9 cuenta de la especificidad de un crimen semejante, pues es claro que solo se puede avanzar en esa direcci\u00f3n si se cuenta con una suerte de antropolog\u00eda filos\u00f3fica de car\u00e1cter normativo, que contemple una gradaci\u00f3n de las ofensas contra la humanidad. Es una, entre muchas otras formas, de exigir el reconocimiento del \u201cvalor de la humanidad\u201d, ante tantas circunstancias aciagas de la historia que no terminan de repetirse y en las que ese valor se pierde de vista.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Las ideas que expondr\u00e9 aqu\u00ed las extraigo parcialmente de un art\u00edculo que publiqu\u00e9 hace unos a\u00f1os con el t\u00edtulo \u201cEl humanitarismo, \u00bfun nuevo ideal moral?\u201d en la revista espa\u00f1ola&nbsp;<em>Isegor\u00eda<\/em> (46) 2012, pp. 151\u2013165. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3989\/isegoria.2012.046.06\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.3989\/isegoria.2012.046.06<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> <em>Cf<\/em>. Derrida, Jacques, <em>Universidad sin condici\u00f3n<\/em>, Madrid: Trotta, 2002. El texto se remonta a una conferencia pronunciada por Derrida en la Universidad de Stanford (California), en el mes de abril de 1998, y que llev\u00f3 el t\u00edtulo \u201cEl porvenir de la profesi\u00f3n o La universidad sin condici\u00f3n (gracias a las <em>humanidades<\/em>, lo que <em>podr\u00eda tener lugar<\/em> ma\u00f1ana)\u201d. He desarrollado con m\u00e1s detenimiento esta asociaci\u00f3n sem\u00e1ntica y \u00e9tica en un ensayo titulado \u201cEl cultivo de las humanidades\u201d, en: Giusti, Miguel, <em>El so\u00f1ado bien, el mal presente. Rumores de la \u00e9tica<\/em>, Lima: Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, 2008, pp. 75-86.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> <em>Cf<\/em>. Ciceron, <em>Discours pour Sextus Roscius<\/em>, Par\u00eds: Les Belles Lettres, 2006. Una interesante discussion sobre el origen del t\u00e9rmino en la cultura latina puede hallarse en el ensayo: Stroh, Willfried, \u201cDer Ursprung des Humanit\u00e4tsdenkens in der r\u00f6mischen Antike\u201d, en: <a href=\"http:\/\/epub.ub.uni-muenchen.de\/archive\/00001273\/01\/senior_stud_2006_11_01.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/epub.ub.uni-muenchen.de\/archive\/00001273\/01\/senior_stud_2006_11_01.pdf<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> <em>Cf<\/em>. Pla Vargas, Lluis, \u201cDial\u00e9ctica del humanismo y el humanitarismo\u201d, en: Bermudo, Jos\u00e9 Manuel (ed.), <em>Del humanismo al humanitarismo<\/em>, Barcelona: Horsori, 2006, p. 152.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> <em>Ibid<\/em>., p. 146.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> <em>Cf<\/em>. especialmente su ensayo \u201cLa \u00e9poca de la imagen del mundo\u201d, en <em>Sendas perdidas<\/em>, Buenos Aires: Losada, 1960.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> <em>Cf<\/em>. Arendt, Hannah, <em>Eichmann in Jerusalem<\/em>, Nueva York: Viking, 1964, p. 261ss.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> <em>Ibid<\/em>., p. 276.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El XIX Encuentro de Derechos Humanos organizado por el IDEHPUCP estuvo dedicado al tema \u201cEl valor de la humanidad\u201d. Lejos de cualquier simplificaci\u00f3n, se trat\u00f3 de una invocaci\u00f3n a enfocarnos en lo que es m\u00e1s esencial en tiempos de crisis o de incertidumbre, un llamado a prestar atenci\u00f3n a lo que m\u00e1s falta nos hace. 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