Edición N° 31/05/2021 Reportaje

Expectativas por los suelos: el panorama sombrío del siguiente Congreso

Alessandro Azurín / Katherine Rodríguez

Por: Alessandro Azurín / Katherine Rodríguez

Alessandro Azurín es periodista en Sudaca.pe. Katherine Rodríguez es miembro del área de Comunicaciones en Idehpucp.

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El último quinquenio de gobierno tuvo de todo menos unidad. Entre la lucha de poderes, la confianza de los peruanos en su clase política se esfumó. A pocos días de una segunda vuelta entre extremos y con un flamante Congreso fragmentado, ¿podemos encontrarnos con un escenario peor que el anterior en los próximos años? Conversamos con los congresistas Luis Roel, Rocío Silva Santisteban y Alberto de Belaúnde; y con los analistas políticos Denisse Rodríguez y Santiago Pedraglio para descubrirlo. Gane quien gane, congresistas actuales miembros de diferentes bancadas y analistas políticos concuerdan que el siguiente Congreso puede ser peor que el anterior.

El primer reto no es político 

Los dos últimos parlamentos dejaron en claro que existen diferencias irreconciliables entre algunas agrupaciones políticas. Ejemplos sobran: Fuerza Popular y el Frente Amplio o Unión por el Perú y el Partido Morado. Sin embargo, desde marzo del año pasado, existe un enemigo que no tiene tintes políticos y lleva el nombre de Coronavirus.

Encasillados en sus posiciones ideológicas, algunos congresistas han ignorado la gravedad del asunto en el Congreso actual. Con la venda en los ojos, muchas cosas pasaron mientras tanto.

Rocío Silva Santisteban, congresista del Frente Amplio, recuerda un episodio puntual. “Algo que me pareció bien chocante es que se contrató una gran cantidad de médicos que estuvieron en primera línea. Estuvieron yendo a tomar pruebas y llevar primeros auxilios. De pronto, a todos ellos se les botó y se contrató a otros. Eso me pareció terrible, porque eran médicos jóvenes que tenían muchas ganas. ¿Cómo es posible que no se haya podido respetar una mínima estabilidad laboral para los médicos?”.

Para Alberto de Belaúnde, congresista del Partido Morado, el siguiente Congreso no debe perderse en la confrontación como su predecesor. “El congreso puede ayudar en el rol fiscalizador. Yo desearía que fuera de forma constructiva. Si veo que hay un hospital que no está funcionando, mi motivación no debe ser dañar al ministro o al gobierno, sino señalar lo que está mal para corregirlo”.

De izquierda a derecha: Alberto de Belaúnde (Partido Morado), Luis Roel (Acción Popular) y Rocío Silva-Santisteban (Frente Amplio)

 

Luis Roel, congresista de Acción Popular y segundo vicepresidente del Congreso, coincide con su colega morado. “Debe haber iniciativas legislativas que busquen promover y garantizar el derecho a la salud. Por otro lado, buscar la reactivación económica a través de incentivos. En el tema laboral,  garantizar que los derechos se cumplan porque lamentablemente se están afectando con despidos arbitrarios o fraudulentos, suspensión perfecta y cerrar brechas sociales”, explica.

De Belaúnde cree que la prioridad debe ser continuar con la política de bonos y mejorar la educación virtual, pero sobre todo no frenar el ritmo de vacunación. “Recordemos que a inicios de año se decía, internacionalmente, que el Perú empezaría su proceso de vacunación en el 2022 y la situación, en pocos meses, cambió radicalmente. Aún se requiere un impulso para que el proceso sea descentralizado. Creo que es una tarea pendiente”, agrega.

Los parlamentarios salientes tienen claro las banderas que deben impulsar sus sucesores. En el debate, las formas para frenar la pandemia podrían variar. Sin embargo, para el analista político y sociólogo, Santiago Pedraglio, ningún congresista puede olvidarse que finalmente se trata de garantizar el derecho a la vida de las personas afectadas. “Es el primer derecho humano. Es un tema que debería convocar a un gran acuerdo. Yo sé que hay diferencias profundas, pero es fundamental que un Estado débil e ineficiente como el peruano tenga logros”, asegura.

Por esa razón, a Pedraglio le preocupa que candidatos como Pedro Castillo elogien la vacuna rusa sobre otras por razones ideológicas. “En este caso hay que ser muy pragmáticos. Hay estudios de cuáles tienen un rango de cobertura más efectiva. No se puede seguir manejando la pandemia desde un punto de vista partidario”, afirma.

El reto es tremendo y sin acuerdos será imposible. Para superarlo, según las voces consultadas, las decisiones no pueden contaminarse de política e ignorar el interés de la gente.

Un retroceso para los Derechos Humanos

Pedro Castillo y Keiko Fujimori se oponen al enfoque de género.

¿Izquierda o derecha? Al final esta distinción no es tan notoria cuando se trata de Perú Libre y Fuerza Popular, partidos ideológicamente opuestos, pero con una agenda conservadora similar.

Para la analista política, Denisse Rodríguez, luchas como alcanzar el matrimonio igualitario pueden estancarse. “Este Congreso va a significar un serio retroceso para los derechos de las minorías. Es lamentable. Veo bastantes alianzas, encuentros políticos entre las fuerzas que no muestran ningún tipo de afinidad con una agenda de igualdad”.

De Belaúnde comenta que hay toda una agenda relacionada a los derechos humanos que es ignorada como las convenciones interamericanas contra el racismo, la violencia y el acoso en el trabajo. “Los tratados internacionales en materia de derechos humanos, ni siquiera cuentan como dictamen”.

Asimismo, de Belaúnde observa claras diferencias entre los anteriores Congresos y el electo. “Mientras en el congreso 2016 y 2019 hubo un claro discurso en contra y un ataque hacia la agenda de género. Este congreso (2020 – 2021) ignoró la agenda, en vez de atacar. Mi temor, por la conformación del próximo congreso, es que, nuevamente, vendrán los ataques y la búsqueda del retroceso en lo poco que se ha podido avanzar en estos años”.

Actualmente, desde la Comisión de Familia, se aprobó el dictamen de la ley de identidad de género que busca reconocer a las personas transexuales y transgénero. “Hay testimonios cotidianos terribles de muchos hombres y mujeres trans que narran lo que implica acceder o disfrutar su derecho, lo cual es restringido por el hecho de tener un documento que no los identifica realmente”, cuenta de Belaúnde.

El analista Santiago Pedraglio espera que las bancadas replanteen sus puntos de vista y no lleguen a posiciones extremas. “Va a ser una situación tensa para esos peruanos y peruanas que son parte del movimiento (LGTBQ). Son derechos que deben ser atendidos, me parece indispensable”, asegura.

Otro sector donde pueden haber retrocesos es la educación. Ambos partidos que compiten para la próxima presidencia del Perú se oponen tajantemente al enfoque de género en el currículo escolar. La congresista Rocío Silva Santisteban señala que hay una postura ideologizada en contra de este enfoque, porque la palabra “género” causa pavor a los congresistas y a la población.

De Belaúnde comenta que hay toda una agenda relacionada a los derechos humanos que es ignorada como las convenciones interamericanas contra el racismo, la violencia y el acoso en el trabajo. “Los tratados internacionales en materia de derechos humanos, ni siquiera cuentan con dictamen, duerme en el sueño de los justos en la comisión de relaciones exteriores”, explica.

El derecho a la vivienda digna tampoco se encuentra en la agenda de los próximos congresistas virtuales. Para Luis Roel, las invasiones son causadas por no contemplar este derecho en la constitución. “Mi idea era recoger ese derecho y ponerlo en la Constitución del 93. Ya tenemos aprobada la primera votación de reforma constitucional para recuperarlo, no solo para que las personas tengan una vivienda digna, sino que haya una obligación del Estado de promover los programas MiVivienda y TechoPropio”.

Además, el congresista de Acción Popular asegura que, en sus dos últimos meses de gestión, impulsará que el derecho al acceso de medicamentos deje de formar parte del derecho a la salud en la Constitución. “Lamentablemente en nuestro país no se cumple. Pero si fuese un derecho autónomo podría ser mejor exigido por los ciudadanos”, manifestó.

¿Un mejor o un peor Congreso?

Miles de jóvenes se manifestaron en contra de Merino.

Septiembre del 2020 fue el inicio del fin para Martín Vizcarra. La Junta de Portavoces fue el espacio donde se aprobó la admisión de la vacancia presidencial. Edgar Alarcón contaba con los audios sobre el caso Richard Swing que iniciaron el remolino político entre el Ejecutivo y Legislativo. “Todo esto ya estaba armado”, recuerda la congresista Rocío Silva Santisteban. Alarcón llega al Congreso y va directamente con Manuel Merino para mostrarle el primer audio. El 19 de septiembre se rechazó la vacancia con 78 votos en contra. “A partir de la primera vacancia, todos estaban con odio para sacar a Vizcarra”, expresa Silva Santisteban. Efectivamente, el 9 de noviembre, Vizcarra es vacado con 105 votos a favor. Un día después, Manuel Merino de Lama de Acción Popular asume la presidencia del Perú.

El sociólogo Pedraglio piensa que el próximo Congreso “la precariedad institucional del país puede continuar y la confrontación puede provocar desgaste. Además, en estos últimos 5 años, se han creado nuevos hábitos en la relación Congreso Ejecutivo””.

Noviembre es un mes que los peruanos no olvidan. Las protestas y la fuerte represión policial quedan aún en la memoria de los ciudadanos. Alberto de Belaúnde, congresista de la bancada morada, comenta que es difícil que se repita la vacancia. “Era una presidencia sin bancada. Las dos fuerzas políticas que han llegado llevarán la voz del Ejecutivo al Congreso”, comenta.

Para que no se repita el golpe de Estado de noviembre, la solución que plantea Rocío Silva Santisteban es el cambio de constitución. “Hay una sobre interpretación de lo que es la incapacidad moral permanente”, recalca. Asimismo, la congresista del Frente Amplio confirma que “ya sea con la presidencia de Pedro Castillo o Keiko Fujimori, ambos pueden ser vacados por incapacidad moral permanente. Es más, estoy segura que lo primero que hará el congreso es solicitar la incapacidad moral permanente”.

El nuevo Congreso será fragmentado. El escenario, para la politóloga Denisse Rodríguez, no será muy diferente al anterior. “Hay un grupo interesante de Acción Popular, en términos numéricos, que no ha sufrido castigo electoral pese a su nefasta actuación en la crisis política de noviembre del 2020”, resalta.

Gane quien gane, Rodríguez asegura que el Perú se encuentra en un escenario gris respecto a las libertades y garantías democráticas. “Por un lado, tenemos un candidato que dice que va a desactivar el Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo. Por el otro lado, la candidata (Fujimori) no dice nada sobre ello, pero ha actuado, como lideresa, en contra de las instituciones democráticas y la separación de poderes, a lo largo de los últimos 5 años. Nos encontramos en una encrucijada entre la potencial actuación de un candidato versus la actuación pasada de una candidata”, sostiene.

El sociólogo Pedraglio piensa que en el próximo Congreso “la precariedad institucional del país puede continuar y la confrontación puede provocar desgaste. Además, en estos últimos 5 años, se han creado nuevos hábitos en la relación Congreso Ejecutivo” como la vacancia presidencial y la disolución del Congreso.

El Parlamento atómico

El 11 de abril muchas personas fueron a las urnas sin saber por quién apostar. Con 18 opciones disponibles, el Perú le dio su confianza a 10 partidos políticos que conformarán el siguiente Congreso. Con tantos frentes, concertar podría ser una tarea titánica.

Para la analista política Denisse Rodríguez, si bien coordinar el trabajo legislativo será complicado, podría ser peor. “Es muy probable que (las bancadas) terminen desmembrándose en el camino. Se pueden convertir en 13, si no más”, advierte.

El sociólogo y analista Santiago Pedraglio considera que todo dependerá del partido que presida el Congreso, gane Castillo o Fujimori. “Podría haber confrontación dependiendo de qué tipo de Mesa Directiva se elige. Tal vez otra fuerza política la dirija, como Acción Popular o Alianza Para el Progreso”. La idea, según Pedraglio, sería que un partido modere los extremos y se construyan coaliciones de gobierno.

              Santiago Pedraglio y Denisse Rodríguez Olivari concuerdan que se aproxima un Congreso polarizado

 

Mientras tanto, el Congreso saliente no pierde el tiempo. Luis Roel, segundo vicepresidente del Legislativo, admite que están buscando formas para prevenir que la fragmentación del nuevo Parlamento afecte los derechos humanos. ¿La solución? Aprobar el retorno a la bicameralidad en los dos meses y medio que les quedan.

La congresista Rocío Silva Santisteban es contundente: “Hay una serie de congresistas electos que no tienen el más mínimo interés de respetar los derechos humanos”.

“Todas las bancadas del Parlamento actual están de acuerdo con debatir, en esta legislatura, la bicameralidad, porque esta podrá decidir el juego de pesos y contrapesos dentro del Legislativo y para otros como el Poder Ejecutivo”, afirma Roel. Esto a pesar que en el Referéndum del 2018 los peruanos votaron en contra de esta reforma constitucional.

El congresista morado Alberto de Belaúnde considera que la demanda de Roel es “una tarea importantísima, pero que no queda claro si se podrá ver en este Congreso”. Para él, la verdadera preocupación es cuál será el compromiso de las nuevas bancadas con la agenda de derechos humanos.

Los tres temas urgentes en esta área, según el congresista, son la defensa ambiental, como la ratificación del Acuerdo de Escazú; los derechos sexuales y reproductivos, especialmente de las mujeres; y las demandas laborales. Sin embargo, De Belaúnde resalta que “los discursos de parte de algunas de las fuerzas políticas que tendrán bancadas mayoritarias son preocupantes” sobre esos tópicos.

La congresista Rocío Silva Santisteban es contundente: “Hay una serie de congresistas electos que no tienen el más mínimo interés de respetar los derechos humanos, por ejemplo, el almirante (Jorge) Montoya y (José) Cueto”, entre otros legisladores electos de Renovación Popular, el fujimorismo y Avanza País.

La parlamentaria del Frente Amplio se refiere a la memoria histórica sobre la época de violencia vivida durante los ochenta y noventa. “Ellos ni siquiera quieren utilizar la palabra conflicto armado interno”, denuncia.

Las expectativas del siguiente Parlamento son preocupantes. La analista política Denisse Rodríguez es honesta al decir que la posibilidad de que el nuevo Congreso pueda ser peor que el anterior es real porque “siempre podemos ir un piso más abajo”. Por eso, para Rodríguez el rol activo y fiscalizador de la ciudadanía será, como en noviembre, fundamental otra vez.

El Congreso es un terreno de juego abrupto y pantanoso, no apto para cardíacos. Luis Roel, congresista y profesor de derecho constitucional, recomienda a sus sucesores que no se confíen: la separación de poderes es fundamental, pero ser garante de ella es más fácil en la teoría que en la realidad.