Cientos de niños crecen con niveles peligrosos de metales pesados en la sangre en Cerro de Pasco, la ciudad más alta del mundo y uno de los pueblos mineros más antiguos de los Andes centrales peruanos. Este proyecto explora cómo es la infancia en un lugar construido alrededor de una mina a cielo abierto centenaria que ha contaminado la tierra y el agua y ha absorbido gradualmente las zonas urbanas. El gobierno ha hecho poco para abordar los focos de cáncer y otras enfermedades relacionadas con la minería que han surgido en Cerro de Pasco, obligando a las familias a convivir con la contaminación.












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