27/06/2023

Orgullo, memoria y la violencia que continúa: reflexiones sobre una agenda aún pendiente en el Perú

Foto: Ariana Jáuregui.

Por Emilia Hönsch (*) y Mario Cépeda (**)

Junio es un mes especial: el mes del orgullo, 30 días de banderas coloridas, actos y calles que representan la lucha por la apertura y la diversidad de nuestra sociedad. La población LGTBIQ+, aproximadamente el 8% de los/las peruanos/as según la I Encuesta Nacional de Derechos Humanos [1], se encuentra en situación de vulnerabilidad debido al abuso y maltrato que enfrentan. Los actos de violencia contra miembros del movimiento LGTBIQ+, llamados crímenes de odio [2], no son casos aislados, sino expresión de la violencia estructural, una forma de discriminación reforzada por imaginarios colectivos, líderes políticos y/o religiosos, o por los medios de comunicación. 

Este mes de junio, además, es antesala de la conmemoración de los 20 años de la publicación del Informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) en Perú. Un junio que debe hacernos abrir los ojos sobre el hecho de que no hace tanto tiempo no era posible realizar un pasacalle sobre diversidad sexual y de género sin temer por la vida. Y para advertirnos de que la violencia sigue siendo hoy parte de la vida cotidiana de muchas personas. Un punto álgido de la expresión de esta violencia estructural contra la población LGTBIQ+ en nuestra historia nacional se vivió durante el conflicto armado interno (CAI) 1980-2000. Las dos organizaciones subversivas, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y el Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (PCP-SL), sembraron deliberadamente el miedo y el terror contra las personas LGTBIQ+ a través de persecuciones, aniquilamiento y masacres con una lógica represiva de limpieza social; al respecto, el artículo “Los crímenes silenciados” publicado este mes, de Elizabeth Salazar y Marco Garro, presenta impactantes testimonios de los afectados; ellos relatas, entre varias cosas, cómo se los llamaba escoria y lacra de la sociedad [3].

El Informe final de la CVR fue el primer documento oficial que abordó los crímenes cometidos contra la población LGTBIQ+ durante el CAI. No obstante, no refleja el alcance de la violencia realmente cometida. En el documento se mencionan algunos casos/masacres [4]; Sin embargo, se estima que el número de casos es mucho mayor. Hay varias razones por las que muchos casos pasan desapercibidos: muchas familias y parientes de las víctimas guardan silencio por homofobia o transfobia prefieren ocultar la verdadera identidad sexual. En otros casos las víctimas fueron registradas con su nombre legal, pero no con el nombre que ellas mismas se habían dado. Al respecto, es importante recordar que, como se dice en el artículo ya citado, «(l)a posibilidad de ser nombradas es el primer paso para respetar la memoria de las víctimas de los crímenes de odio; sin embargo, Leyla Huerta, activista trans y fundadora de la organización Féminas, explica que ante la falta de una Ley de Identidad de Género en Perú las compañeras trans se ven obligadas a pasar por juicios humillantes y discriminatorios» [5].

Diversos actores y organizaciones de la sociedad civil han conseguido que el 31 de mayo de cada año se celebre el Día Nacional contra los Delitos de Odio en conmemoración de la Masacre de las Gardenias perpetrada por el MRTA [6]. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de la comunidad LGTBIQ+, las autoridades no llevan aún un registro oficial de las continuas amenazas y agresiones cometidas contra esta población, incluyendo los crímenes de odio [7]

Así, mientras se prepara la Marcha del Orgullo de Lima el 1 de julio y numerosas marchas más en diversas regiones del país [8],  debemos recordar que la violencia contra los miembros del movimiento LGTBIQ+ está presente hasta el día de hoy. Las experiencias del pasado siguen desempeñando un gran papel en la memoria colectiva de la violencia. Al respecto, Ari Jáuregui, sociologe y activista LGBTI, señala que este tipo de violencia deja un mensaje en toda la sociedad: «Los delitos de odio tienen como objetivo aterrorizar a las personas LGBTI. Es una forma de mostrar a la comunidad quién tiene el control y quién puede cometer actos violentos. Esto le dice a la otra persona: tú no puedes existir porque yo no lo voy a permitir. Y eso no sólo afecta a la persona que está siendo objeto de violencia o a las personas de su entorno, sino a toda la comunidad que recibe ese mensaje» [9]

Queda aún una deuda de verdad y justicia hacia el colectivo LGTBIQ+ en nuestro país. La violencia presente contra la población LGTBIQ+, así como sus raíces en el conflicto armado de las últimas décadas del siglo pasado, requieren mayor estudio y una toma de conciencia de parte de la sociedad. Está pendiente la agenda de esclarecimiento y exposición pública de esa violencia, y también de desarrollo de una reflexión conjunta para ampliar nuestras propias concepciones de ciudadanía y garantizar el ejercicio de derechos para todos, todas y todxs. 

(*) Licenciada en Ciencias Sociales y estudiante de último año de la maestría “Conflicto, Memoria y Paz” de doble titulación, enfocada en derechos humanos y promover la comunicación internacional. Actualmente se encuentra realizando una pasantía en el IDEHPUCP.

(**) Antropólogo. Docente del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y coordinador del Proyecto Lives in Dignity del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP (IDEHPUCP).


[1] El 8% de personas mayores de 18 años en Perú se definió como “no heterosexual”, vea el reporte: https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1611180/3.-Informe-completo-de-la-II-Encuesta-Nacional-de-Derechos-Humanos.pdf.pdf

[2] Esto a pesar de la derogación por el Congreso del Decreto Legislativo 1323 sobre crímenes de odio en el 2017. Al respecto, consúltese el siguiente enlace: https://idehpucp.pucp.edu.pe/notas-informativas/la-derogacion-del-d-l-1323-crimenes-odio-supone-retroceso-la-defensa-dd-hh/

[3] Recuperado de: https://www.connectas.org/especiales/crimenes-silenciados/ 

[4] Al respecto, consúltese la siguiente nota: https://idehpucp.pucp.edu.pe/analisis1/31-de-mayo-recordando-los-crimenes-de-odio-durante-el-conflicto-armado-por-ariana-jauregui/#_ftn4

[5] Recuperado de: https://www.connectas.org/especiales/crimenes-silenciados/

[6] Al respecto, consúltese el siguiente enlace: https://idehpucp.pucp.edu.pe/analisis1/31-de-mayo-recordando-los-crimenes-de-odio-durante-el-conflicto-armado-por-ariana-jauregui/

[7] Vea el reporte aquí: https://amnistia.org.pe/descargar/InformeAnual2023-2022.pdf

[8] Consúltese mayores detalles en: https://www.instagram.com/p/CtwxgQGg2a2/

[9] Recuperado de: https://www.connectas.org/especiales/crimenes-silenciados/

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