El avance del crimen organizado es uno de los desafíos más complejos para las democracias contemporáneas. Sus actividades ya no se limitan al tráfico de drogas o al control de mercados ilegales. Las redes criminales se han diversificado, atraviesan fronteras, penetran instituciones públicas y afectan de manera directa los derechos fundamentales de millones de personas. Frente a esta realidad, surge una pregunta: ¿cómo pueden los Estados combatir eficazmente el crimen organizado sin recurrir a medidas que vulneren los derechos humanos y debiliten el Estado de derecho?
Con el propósito de contribuir a esta discusión, el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (IDEHPUCP), la Asociación de Institutos de Derechos Humanos (AHRI) y el Fondo Editorial PUCP presentan el libro Protegiendo los derechos humanos ante la difusión global del crimen organizado, una publicación que reúne investigaciones y reflexiones de especialistas internacionales sobre las amenazas que representa este fenómeno y la necesidad de construir respuestas integrales, sostenibles y respetuosas de los derechos fundamentales.
Editada por Miguel Giusti, director del IDEHPUCP; Elizabeth Salmón, exdirectora del Instituto, y Valeria Reyes, excoordinadora de su Área Académica y de Investigaciones, la obra recoge una selección de los trabajos presentados durante la Conferencia Anual de la AHRI 2025, realizada en Lima del 11 al 13 de septiembre de ese año. El encuentro, organizado por el IDEHPUCP y la AHRI, marcó un hito al celebrarse por primera vez en América Latina, una región particularmente afectada por la expansión de las economías ilícitas, la violencia criminal y la corrupción.
Un problema global que exige respuestas compartidas
La dimensión internacional del crimen organizado es la base de esta publicación. Según el Índice Global de Crimen Organizado, entre 2020 y 2025 el nivel mundial de criminalidad organizada pasó de 4,88 a 5,08 puntos. Esta evolución refleja la persistencia de un fenómeno que se adapta a distintos contextos políticos, económicos y sociales, y que encuentra oportunidades para expandirse frente a instituciones débiles y latentes desigualdades que hacen difícil el ejercicio efectivo de los derechos.
La trata de personas, la explotación sexual, el tráfico de migrantes, el narcotráfico y la explotación ilegal de recursos naturales son algunas de las expresiones de esta problemática. Sus consecuencias, sin embargo, van mucho más allá de la comisión de delitos. El crimen organizado también puede alterar las relaciones sociales, condicionar las actividades económicas, imponer formas de control territorial y socavar la capacidad de los Estados para garantizar derechos y administrar justicia.
Este escenario afecta especialmente a poblaciones que ya enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Mujeres, niñas, niños, adolescentes y personas migrantes pueden ser víctimas de explotación, violencia y reclutamiento por parte de organizaciones criminales. Asimismo, periodistas, defensores de derechos humanos y activistas ambientales enfrentan riesgos particulares cuando investigan, denuncian o cuestionan las actividades de estas redes.
Comprender el crimen organizado exclusivamente como un problema de seguridad ciudadana resulta insuficiente. Se trata también de una amenaza para la gobernabilidad democrática, la igualdad, el acceso a la justicia y el ejercicio de las libertades fundamentales.
De la Conferencia AHRI 2025 a una publicación internacional
El libro tiene su origen en uno de los encuentros académicos más importantes organizados por el IDEHPUCP durante 2025. La Conferencia Anual de la AHRI reunió en la PUCP a representantes de más de 80 institutos de derechos humanos de distintas partes del mundo, junto con investigadores, profesionales del derecho, activistas y especialistas en políticas públicas. Su realización coincidió, además, con la conmemoración de los 25 años de fundación de la asociación.
Durante tres jornadas, las personas participantes intercambiaron investigaciones, experiencias y propuestas orientadas a comprender la expansión del crimen organizado y sus efectos sobre las sociedades democráticas. La programación incluyó cuatro conferencias magistrales y más de veinte mesas paralelas que permitieron abordar un problema global desde diferentes realidades nacionales y perspectivas disciplinarias.
Entre las personalidades participantes estuvieron Edgardo Buscaglia, Mónica Serrano, Ben Saul, Claudia Paz y Paz, Víctor Prado, José Ugaz, Elizabeth Salmón y Manfred Nowak, entre otras figuras vinculadas al estudio de los derechos humanos, la justicia y la criminalidad organizada.
Una de las principales preocupaciones expresadas durante el encuentro fue la insuficiencia de las respuestas basadas únicamente en la represión penal. Si bien la persecución de las organizaciones criminales es indispensable, las intervenciones estatales requieren instituciones sólidas, operadores de justicia capacitados, mecanismos de cooperación internacional y políticas públicas que atiendan las condiciones que facilitan la expansión de estas redes.
En esa línea, las discusiones también pusieron de relieve la importancia de combatir la corrupción que permite a las organizaciones criminales infiltrarse en las instituciones, mejorar la coordinación entre las autoridades encargadas de investigar y sancionar los delitos, e impedir que las economías ilícitas encuentren espacios de legitimidad ante la ausencia del Estado.
La nueva publicación permite prolongar estos intercambios más allá de las jornadas de la conferencia y poner parte de sus aportes académicos a disposición de investigadores, estudiantes, autoridades, organizaciones sociales y personas interesadas en comprender las múltiples dimensiones del crimen organizado.
Producir conocimiento para fortalecer la democracia
La publicación de Protegiendo los derechos humanos ante la difusión global del crimen organizado, adquiere especial relevancia en un contexto en el que la inseguridad y la violencia suelen alimentar demandas de respuestas inmediatas, muchas veces desvinculadas de sus consecuencias sobre las libertades y garantías fundamentales.
En este escenario, el debate académico tiene la responsabilidad de contribuir a la formulación de alternativas que no reduzcan la complejidad del fenómeno ni normalicen el debilitamiento de los controles democráticos. Combatir el crimen organizado exige perseguir sus actividades ilícitas, pero también enfrentar la corrupción, fortalecer las instituciones de justicia, proteger a las poblaciones más expuestas y promover la cooperación entre Estados.
Con esta nueva publicación, el IDEHPUCP reafirma su compromiso con la generación y difusión de conocimiento sobre los principales desafíos que enfrentan las democracias contemporáneas. Asimismo, da continuidad a un proceso de diálogo internacional iniciado durante la Conferencia AHRI 2025, que reconoce la importancia de articular la investigación académica, la experiencia de quienes defienden los derechos humanos y el desarrollo de políticas públicas.
La expansión global del crimen organizado requiere respuestas firmes, coordinadas y sostenibles. Pero también exige preservar un principio fundamental: la protección de los derechos humanos no debe ser una consideración secundaria en las políticas de seguridad, sino uno de sus fundamentos.
El libro Protegiendo los derechos humanos ante la difusión global del crimen organizado se encuentra disponible para descarga gratuita en el siguiente enlace: https://idehpucp.pucp.edu.pe/publicaciones/protegiendo-los-derechos-humanos-ante-la-difusion-global-del-crimen-organizado/




