15/07/2013

Entrevista a Salomón Lerner Febres sobre elección de magistrados del Tribunal Constitucional y Defensor del Pueblo

El doctor Salomón Lerner Febres, presidente del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (IDEHPUCP), brindó una entrevista a Diario 16 sobre la elección de 6 magistrados del Tribunal Constitucional y del Defensor del Pueblo.

¿Por qué es importante que un país tenga memoria?

Sin memoria no hay identidad ni para las personas ni para los pueblos. Sin memoria no sé lo que soy y desconozco lo que he sido…

¿Y en la política peruana hay memoria?

La política tiende a la amnesia y al olvido. Los políticos, cuando no hay planteamientos, cuando se trata de sed de poder, trasmiten este virus del olvido para así acceder, gozar y buscar más poder.

¿Cree que exista un plan para que un grupo retome el poder?. Por ejemplo, las encuestas dicen que la mayoría del país estaba a favor del indulto a Alberto Fujimori. Es más, dicen que Keiko tiene un alto porcentaje de votación…

Vivimos en una época donde los medios son importantes. De esta manera difunden o presentan determinadas cosas que tratan de erigirlas en como verdades simplemente por agobio. Se nos dice tantas cosas que uno termina por creerlas y nos evitan la tarea de pensar. Creo que la verdadera misión de los políticos es llevar a que el pueblo piense, a que sea crítico de sí mismo, de los gobiernos, y no para hacer daño. Tienen que buscar consensos y establecer un diálogo tolerante.

¿El consenso al que usted hace referencia lo ve reflejado en el Congreso con la elección de los candidatos del Tribunal Constitucional (TC) y de la Defensoría del Pueblo?

Eso no es consenso, eso es negociado. Hay que saber distinguir entre consenso y negociado.

Pero el presidente del Congreso, Víctor Isla, ha asegurado que es la primera vez que el Parlamento llega a un consenso sobre este tema.

Por favor… Es un cuoteo, la calidad de las personas es lo último que se tiene en cuenta. Les importa más el número de allegados que van a ser tener para que puedan conseguir decisiones más adelante. Creo que esos cargos son muy importantes y no se debe pensar en cuotas partidarias, sino en la trayectoria de las personas y sus antecedentes de una conducta moral intachable.

¿Es una repartija?

Es evidente…

¿Qué mensaje se le está dando a la población?

Significa un grado más en el deterioro de la política y el desprecio por la gente común y corriente frente a la manera en la que se hace política en el país. No hay partidos políticos, no hay figuras políticas. El Congreso parece haberse colocado en las antípodas de la honestidad y del servicio.

¿Qué opinión le merece la candidatura del ex abogado de Alberto Fujimori, Rolando Sousa, como futuro miembro del Tribunal Constitucional?

Esta designación es absolutamente contradictoria con lo que un miembro del TC tendría que defender.

Pero el señor Sousa será  elegido sí o sí. Incluso los congresistas de Gana Perú van a votar por el fujimorista.

Los nacionalistas están demostrando que no tienen ninguna doctrina detrás. Esa especie de optimismo que podría haberse tenido respecto de su conducta en política, hay que irla ir abandonando abandonándola porque están adoptando prácticas  viejas y sucias.

¿Cómo las del noventa?

A lo largo de toda la vida republicana, desgraciadamente, no hemos tenido ni políticos ni partidos verdaderos, y menos gobiernos que estén realmente al servicio de los ciudadanos, especialmente hacia los más abandonados y discriminados.

¿La candidatura de la señora Pilar Freitas a la Defensoría del Pueblo ¿qué opinión le merece?

Su candidatura es contradictoria con lo que se tendría que hacer. Se está pidiendo peras al olmo.

¿Las bancadas están a tiempo de reflexionar?

Obviamente, tenemos toda la vida para reflexionar y debemos hacerlo, pero no solo en función de cuotas de poder, sino por el bien del país. Se debe buscar a gente que tenga dignidad, inteligencia y honestidad.

Y con este futuro TC, ¿cuál es el mensaje que da el Perú al exterior?

Se ratifica que somos un país donde la democracia es muy débil y una especie de mascarón de proa.

Entrevista: Carlos Aguilar Ávila para Diario 16