14/07/2020

El transporte público poscuarentena llega con mayor congestionamiento en una ciudad sin cambios 

Tras el levantamiento de la cuarentena en gran parte del Perú, estas primeras semanas las ciudades ya liberadas presentan – sobre todo Lima – un sistema de transporte, tanto público como privado, con los mismos problemas, e incluso con problemas nuevos.

En el episodio 11 de Amigos con Derechos se analizó qué sucederá ahora con un transporte público limitado en cuanto al número de usuarios por unidad, pero con una similar demanda dada la necesidad de la población de llegar a su centro de trabajo. Además, se analizó si es suficiente lo que el Estado viene implementando, el reto actual de Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y qué soluciones pueden llegar del sector privado.

En el primer bloque, Cynthia Yamamoto, consultora en transporte y cofundadora de la organización Peruanos de a Pie, indicó que tras la llegada del COVID-19 se buscó asegurar la movilidad de las personas que prestaban servicios esenciales, pero las alternativas que ofrecía el gobierno al inicio fueron limitadas.

La especialista señaló que actualmente solo las personas que laboran cerca a sus domicilios pueden llegar caminando, otro grupo consigue quedarse en casa, pero al menos una vez por semana necesita salir a comprar comida. “Ahí te das cuenta de lo importante que son las distancias a pie; ahora valoras vivir cerca de un banco o un mercado”, apuntó.

Además, observó que se debe repensar la ciudad y la distribución estratégica de sus servicios. Hay hasta 15 agencias bancarias en una zona comercial frente a una sola agencia en otro distrito. “No solo se trata de enfocarse en el transporte público”, manifiesta.

Sobre las posibles soluciones, Yamamoto indicó que la pandemia llegó en un momento en el que todo el sistema está atomizado. El transporte masivo y utilizado a diario está conformado actualmente por micros, combis y colectivos, es decir, todo lo contrario a lo que se plantea en las grandes ciudades.

Sobre el papel de la ATU, consideró importante que este organismo esté creado para trabajar a largo plazo; sin embargo, la estrategia actual de pedir distanciamiento no es posible para un tipo de negocio privado donde “solo se piensa en cuantas personas pueden mover en el menor espacio y a un menor recurso”.

Finalmente, exhortó a las empresas a contratar unidades privadas disponibles como la movilidad escolar o de turismo que pueden darles soluciones de transporte a sus empleados de forma segura.

En el segundo bloque, David Fairlie, ingeniero de transporte y consultor de la Asociación Cruzada, coincide con Yamamoto en que mientras el sistema de transporte sea prácticamente privado el Estado no puede crear una plataforma ideal. Si la situación hubiera sido otra, asegura, la llegada de la pandemia habría encontrado una realidad que brinde mayor seguridad a os usuarios y habríamos estado todos más preparados.

En el caso de la ATU, reconoce que es un primer paso para el cambio que se necesita, pero no se le puede exigir todas las soluciones. Entre las acciones para descongestionar el tránsito se debe priorizar el teletrabajo para empleados de todo sector, pero eso no solo implica disponer que se queden en casa, sino que incluye darles las facilidades técnicas para una mejor comunicación.

Otra propuesta de Fairlie es que se incentive en las empresas y en el Estado los ingresos y salidas escalonadas. De ese modo, una empresa u organismo presentará en su plan de reactivación horarios distintos, de manera que no se sature el transporte público ni el tránsito vehicular en las calles.

Asegura que, si el Estado exige a las empresas viajar con más asientos vacíos, el pasaje aumentará de precio o las empresas reclamarán recibir un subsidio. Para Fairlie, el problema es que eso puede generar que haya más unidades circulando, más carga en las autopistas y puede acabar en nuevos accidentes de tránsito. Sobre esto último, advierte que muchos de los heridos encontrarán hospitales ya colapsados o con capacidades limitadas.

“La pandemia es una llamada de atención sobre los problemas que pueden venir y es una oportunidad para corregirlos”, señala finalmente.

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3×05 Familiares de las víctimas del conflicto armado interno solicitan mayor apoyo del Estado
3×04 Situación y urgencias de los pueblos indígenas de la Amazonía durante la pandemia
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