17/07/2013

Principales directivos de IDEHPUCP se pronuncian en contra de elección de magistrados del TC y Defensor del Pueblo

La directora del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (IDEHPUCP), Elizabeth Salmón, indicó que el resultado de la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional y la Defensora del Pueblo, producida en el Congreso, ha desestabilizado a dos de los principales soportes del Estado de Derecho en el país, debido al reparto de cargos que primó entre las fuerzas políticas, así como por la calidad profesional y ética de algunas de las autoridades escogidas. 

Salmón recordó que, de acuerdo con las obligaciones internacionales contraídas por el Perú a través de convenciones y tratados, existen principios fundamentales exigibles a los Estados para el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática.  Dichos principios no se han respetado en este caso.

En días anteriores, el presidente ejecutivo del IDEHPUCP, Salomón Lerner Febres, se pronunció sobre la forma cómo fueron elegidas estas altas autoridades. El rector emérito de nuestra Universidad manifestó que esta elección “significa un grado más en el deterioro de la política y el desprecio por la gente común y corriente frente a la manera en la que se hace política en el país. No hay partidos políticos, no hay figuras políticas. El Congreso parece haberse colocado en las antípodas de la honestidad y del servicio”.

En particular, el doctor Lerner se pronunció contra la designación de los abogados Pilar Freitas y Rolando Sousa como Defensora del Pueblo y magistrado del TC, respectivamente, señalando que la trayectoria de ambos personajes es contradictoria con el perfil que deben guardar los máximos titulares de ambas instituciones.

Diversas personalidades e instituciones de la sociedad civil se han manifestado, en los últimos días, con preocupación sobre el destino de dos instituciones fundamentales para la democracia. Mientras que el Tribunal Constitucional define, en última instancia, los procesos de garantía y la inconstitucionalidad de las leyes, la Defensoría del Pueblo ha sido un sólido baluarte moral para la protección de los derechos humanos, además de ser la entidad depositaria del legado documentario de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

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2 Comentarios:

Humberto Cordero Galdós

Ciertamente detestable la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y de la titular de la Defensoría del Pueblo, sobre todo por tratarse de las dos principales instituciones del país garantes de los derechos humanos y de los principios del Estado de Derecho, mandatos que – como manifestó recientemente el Representante para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – exige “el más alto grado de integridad y compromiso con los derechos humanos, una indiscutible reputación y demostrada independencia”.

Lamentable también por cuanto, en ambos casos, se requería fortalecer – y no continuar debilitando – ambas instituciones para garantizar su independencia y efectividad en atención – como recuerda la Doctora Salmón – de estándares internacionales contenidos en obligaciones que el Perú ha contraído relacionadas al fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática.

Con esta irresponsable decisión producto de un “negociado” – como lúcidamente comentó recientemente el Doctor Lerner – el Congreso se coloca nuevamente “en las antípodas de la honestidad y del servicio”.

jorge javier miletich moreno

EL ASUNTO NO ES LA REPARTIJA O CUOTAS QUE POR TRATARSE DE UN ORGANISMO POLÍTICO COMO EL PARLAMENTO NACIONAL
El el asunto no es la repartija o cuotas, que por tratarse de un organismo político como el Parlamento Nacional, es lógico y natural. Es más, la misma Constitución Política conmina a ello.
El asunto ES LA CALIDAD DE PERSONAJES ANTIÈTICOS QUE SE ELIGEN, aprovechándose que la elección de miembros de esas instituciones centrales de nuestra república, tiene que realizarse luego de concertaciones entre los partidos políticos representados en el congreso.
VEO CON ALARMA, que en los comentarios que están haciendo muchos de los medios, SE ESTÁN CENTRANDO EN LA APROXIMACIÓN POLÍTICA DE LOS ELEGIDOS.
La aproximación política de las personas capacitadas y profesionales es algo deseable y sano, para la vida democrática y la fortaleza institucional.
LO MALO está en LA TRAYECTORIA CORRUPTA, INMORAL Y DE FALTA DE ÉTICA de los incluidos en el listado preparado y aceptado por los parlamentarios. Nos complacemos con coincidir con el presidente ejecutivo del IDEHPUCP, Dr. Salomón Lerner Febres, cuando señala que la trayectoria de los personajes es contradictoria con el perfil que deben guardar los integrantes de las Instituciones centrales de nuestra sociedad.
OJO, no caigamos en esa trampa de supuestamente censurar a los elegidos por sus cercanías políticas. Censurémosles y rechacémosles POR SU TRAYECTORIA CORRUPTA, NO ADIGNA Y SERVIL para quienes han de ocupar CARGOS EMBLEMATICOS en nuestra sociedad peruana.
Da pena lo acontecido, como sociedad no hemos sido capaces de HACER partidos políticos, las figuras políticas no respondes a las coyunturas con ètica y decencia.
Nos hemos olvidado acaso del “DISOLVER… DISOLVER”. Como precisa S. Lerner “El Congreso parece haberse colocado en las antípodas de la honestidad y del servicio”.