Ir al contenido principal Ir al menú principal Ir al pie de página
Análisis 23 de junio de 2026

Por Giancarlo Mori Bolo (*)

En mayo de 2013, José Ragas publicó una reflexión sobre la notoria ausencia de la comunidad LGBTIQ+ en la historia peruana. Bajo el título Una ausencia incómoda: la historia de la comunidad gay, Ragas cuestionaba la invisibilización de nuestras existencias en la historiografía dominante[1].Curiosamente, trece años después, el panorama ha cambiado y los desafíos han tomado un rumbo distinto: no solo han surgido nuevas investigaciones desde el campo de la historia, sino también nuevos espacios dedicados a preservar la memoria de nuestra comunidad. Todo ello hace posible que, en la actualidad, podamos conocer con mayor claridad algunos fragmentos de la historia LGBTIQ+ de nuestro país.

Estos cambios y dificultades se explican, en gran medida, por la creciente presencia de las personas LGBTIQ+ en el espacio público. A pesar de la escasa disposición de las autoridades metropolitanas, la Marcha del Orgullo en Lima convoca a miles de personas cada año[2]. Asimismo, en los años posteriores a la pandemia del COVID-19, se ha observado una notable descentralización de la marcha. Para 2025, más de treinta ciudades del país organizaron su propia celebración [3]. No sorprende, entonces, que el interés por recuperar el pasado de la comunidad haya surgido en paralelo a la masificación de estas marchas, desde mediados de la década de 2010.

A ello se suma la aparición de nuevos historiadores que, interpelados por este contexto y por sus propias inquietudes, han planteado la urgencia de (re)construir el pasado LGBTIQ+ en el Perú republicano. Muestra de ello son las investigaciones de Magally Alegre sobre los maricones en el siglo XIX[4], los estudios de Diego Galdo sobre lo marica a mediados del siglo XX[5], el libro HomoGénesis: Una historia del movimiento homosexual de Lima en los años 80 de Joaquín Marreros[6], y la tesis de Lucía Pillaca sobre la resiliencia de la diversidad durante el Conflicto Armado Interno[7], entre otras contribuciones. Con todo, la producción académica aún resulta insuficiente para saldar la deuda histórica que se mantiene con la comunidad.

Como han señalado Yuri Fraccaroli y Patricio Simonetto, desde la década de 2010 se observa en el Cono Sur un boom archivístico LGBTIQ+[8]. El caso peruano no es la excepción: este impulso se ha materializado en iniciativas como el Archivo de la Memoria Marica del Perú, Memoria Diversa Perú y el Archivo Lésbico Perú. Esta nueva conciencia por conservar y (re)conocer el pasado emergió, al igual que en otros países de la región, de la mano del activismo; de ahí que surgiera también el documental Bajo el Arcoíris, producido por la organización Más Igualdad[9].

Estos tres archivos han desarrollado sus propias dinámicas de recolección y preservación de la memoria LGBTIQ+ peruana. A diferencia de la disciplina histórica, su aproximación al pasado parte desde el presente, a través de lo que se ha conceptualizado como memoria viva, cuestionando así el documento escrito como único medio de acceso a ese pasado[10]. Por ello, es posible encontrar en sus colecciones fotografías, testimonios orales y objetos que, de otro modo, habrían permanecido dispersos o condenados al olvido.

La preocupación por recuperar el pasado LGBTIQ+ no es, sin embargo, un fenómeno enteramente reciente. El trabajo de Giuseppe Campusano, Museo Travesti del Perú, buscó preservar las experiencias no normativas a principios de siglo[11]. Sin embargo, hay que reconocer que las nuevas herramientas y espacios digitales otorgan una nueva dimensionalidad a la conservación de la memoria. Las nuevas propuestas archivísticas permiten que imágenes y documentos circulen con mayor velocidad y lleguen a audiencias antes inaccesibles. Gracias a esto, la memoria se ha convertido en un bien compartido y en permanente construcción.

El contexto social y político peruano exige, hoy más que nunca, un diálogo estrecho entre estos espacios de memoria y la producción historiográfica. El retorno del fujimorismo y la creciente influencia de grupos conservadores en la política no auguran avance alguno en materia de derechos para la comunidad LGBTIQ+. Por el contrario, las leyes y normas impulsadas en los últimos tres años evidencian un preocupante retroceso. El ejemplo más ilustrativo es, quizás, la ley que declara junio como el Mes de la Vida y la Familia, propuesta por la reelecta congresista Milagros Jáuregui[12], la cual busca, a todas luces, invisibilizar y deslegitimar las celebraciones del Orgullo en el Perú.

Frente a este ataque a nuestras existencias es necesaria una mayor producción de estudios históricos y su difusión. Si bien algunas de las dificultades señaladas por Ragas en 2013 persisten, un diálogo genuino con los nuevos repositorios de memoria permitirá alcanzar avances significativos en la reconstrucción del pasado LGBTIQ+ peruano. De esta forma, la retroalimentación entre la Historia y la Memoria servirán como circulo de resistencia contra este nuevo periodo de conservadurismo. Recuperar lo que se ha silenciado es, también, una manera de afirmar que existimos, que hemos existido siempre y que seguiremos existiendo.

(*) Historiador. Magister en historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú.


[1]José Ragas, «Una ausencia incómoda: la historia de la comunidad gay,» Historia Global Online, 9 de junio de 2013, consultado el 23 de junio de 2026, https://historiaglobalonline.com/2013/06/09/una-ausencia-incomoda-la-historia-de-la-comunidad-gay/.

[2]EFE, «Miles de peruanos piden aprobar unión civil en marcha del día del orgullo gay,» W Radio, 27 de junio de 2015, consultado el 23 de junio de 2026, http://web.archive.org/web/20150722204554/https://www.wradio.com.co/noticias/internacional/miles-de-peruanos-piden-aprobar-union-civil-en-marcha-del-dia-del-orgullo-gay/20150627/nota/2826329.aspx.

[3] La República, «¿Por qué la Marcha del Orgullo ya no llega al centro de Lima?,» Réplica, YouTube, consultado el 23 de junio de 2026, https://www.youtube.com/watch?v=jpIbXEXK1Hk.

[4] Entre los trabajos de Magally Alegre Henderson es posible mencionar «Androginopolis or the Racialization of the Peruvian Strange Society,» en Histories of Sensibilities: Visions of Gender, Race, and Emotions in the Global Enlightenment, eds. Isabel Burdiel, Ester García Moscardó y Elena Serrano (Londres: Routledge, 2024), 23-46.

[5] Diego Galdo-González, «Lima: Ciudad de Maricones: El Significado de las Prácticas Sexuales Maricas en Lima, Perú desde una Perspectiva Interseccional (1950-1980),» Argumentos 3, n.° 1 (2022): 65-73, https://doi.org/10.46476/ra.v3i1.124.

[6] Joaquín Marreros, HomoGénesis: Una historia del movimiento homosexual de Lima en los años 80 (Lima: Editorial Gafas Moradas, 2022).

[7] Ana Lucía Pillaca Cayllahua, «Resiliencia homosexual y la formación de una identidad colectiva en el contexto del conflicto armado interno en San Martín y Huánuco (1980-2010)» (tesis de licenciatura, Pontificia Universidad Católica del Perú, 2025), http://hdl.handle.net/20.500.12404/29661.

[8] Yuri Fraccaroli y Patricio Simonetto, «An LGTBIQ+ Archival Boom? Grassroot Archival Activism and Memory Politics in Latin America,» International Journal of Cultural Studies 28, n.° 6 (noviembre de 2025): 1192-1209, https://doi.org/10.1177/13678779251345149.

[9] Más Igualdad Perú, Bajo el Arcoíris, documental, dirs. Esteban Monzón Marchand y Juan Yactayo Sono (Lima: Más Igualdad Perú, 2021), consultado el 23 de junio de 2026, https://www.masigualdad.pe/bajo-el-arcoiris

[10] Fraccaroli y Simonetto, «An LGTBIQ+ Archival Boom?…

[11] Giuseppe Campuzano, Museo Travesti del Perú (Lima: Giuseppe Campuzano editor, 2008).

[12] Walter Sánchez Silva, «Aprueban ley que declara junio como el Mes de la Vida y la Familia en el Perú,» ACI Prensa, 20 de junio de 2026, consultado el 23 de junio de 2026, https://www.aciprensa.com/noticias/126223/aprueban-ley-que-declara-junio-como-el-mes-de-la-vida-y-la-familia-en-el-peru.