En un contexto marcado por la fragilidad institucional, el retroceso en materia de derechos humanos y el debilitamiento de los espacios democráticos, la memoria emerge no solo como un ejercicio de recuerdo, sino como una herramienta pedagógica y de acción comunitaria indispensable para la no repetición, la reconstrucción del tejido social y la promoción de una cultura de paz.
Bajo esta premisa, el proyecto “Memoria transgeneracional: diálogo, género e incidencia para fortalecer los procesos democráticos y de justicia”, ejecutado por el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (IDEHPUCP) con el respaldo del Institut für Auslandsbeziehungen (ifa Zivik) del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de Alemania busca contribuir a la prevención de conflictos y a la construcción de una paz sostenible en el Perú mediante la transmisión intergeneracional de la memoria y el fortalecimiento de las capacidades de nuevas generaciones para participar en procesos de memoria, construcción de paz e incidencia pública.
Esta iniciativa promueve la participación de jóvenes en las regiones de Lima, Ayacucho y Huancavelica en alianza con organizaciones de familiares de víctimas, como la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (ANFASEP), en Ayacucho, y la Federación Regional de Víctimas de la Violencia Política de Huancavelica (FRAVIPH).
A la fecha, un equipo interdisciplinario del proyecto conformado por Iris Jave (coordinadora), Sandra Gutiérrez, (asistenta de proyecto), Silvia Filio (asistente administrativa), Álvaro Miñan (especialista en comunicaciones) y Jeferson Herrera (asistente en comunicaciones) viene ejecutando la propuesta pedagógica dividida en tres etapas que hoy decanta en el diseño creativo de acciones de incidencia pública que buscan poner en valor el trabajo de la memoria en las tres regiones.
El proceso inició con una etapa de diagnóstico y mapeo de actores en Lima, Ayacucho y Huancavelica. Este trabajo permitió caracterizar las condiciones en las que órganos del Estado e instituciones educativas abordan los legados del conflicto armado interno (1980-2000), así como mapear las percepciones, narrativas, silencios y demandas de las juventudes locales frente a la memoria y los derechos humanos.
A partir de dichos hallazgos, se implementó el programa formativo semipresencial «Memoria, participación e incidencia pública», con una duración de 40 horas académicas. Este espacio reunió a lideresas y líderes juveniles, estudiantes universitarios —entre ellos de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, la Universidad Nacional de Huancavelica y la PUCP— y familiares jóvenes descendientes de víctimas. A través de cuatro módulos temáticos y acompañados por especialistas como Félix Reátegui, Iris Jave, Fabiola Arce, Claudio Zavala, Sofía Carrillo y Francesca Uccelli, las y los participantes profundizaron en justicia transicional, diseño de proyectos con marco lógico, comunicación estratégica y análisis histórico de los desafíos posconflicto específicos de cada región.
La formación teórica y sensible —que incluyó las «Rutas de Memoria» por sitios emblemáticos de Lima— no se concibió como un fin en sí misma, sino como el punto de partida pedagógico para dotar a las nuevas generaciones de agencia política y capacidad propositiva frente a sus propias realidades comunitarias.
Laboratorios creativos de incidencia: la memoria llega a los espacios públicos
Actualmente, el proyecto viene desarrollando los laboratorios creativos para la incidencia pública en temas de memoria, de los cuales ya se han impartido cuatro de sus cinco módulos programados. En estos laboratorios colaborativos, las juventudes voluntarias han asumido el rol protagónico: acompañadas por asesoría técnica y metodológica, han diseñado colectivamente propuestas situadas de intervención social que buscan informar y sensibilizar a sectores clave de su entorno cotidiano. Cada grupo de jóvenes diseñó una propuesta contextualizada a su respectiva región:
- Lima: Jornada de serigrafía comunitaria en Villa El Salvador.
En la capital, el grupo de voluntarias y voluntarios trasladará el aprendizaje a un distrito emblemático para la historia social y organizativa del país. A través del grabado serigráfico de consignas, símbolos y mensajes alusivos a los derechos humanos y la memoria comunitaria, se generará una jornada de diálogo intergeneracional y apropiación gráfica con jóvenes del distrito, posicionando el arte popular como canal de interpelación ciudadana y memoria viva.

3ra jornada de laboratorio de incidencia pública, Lima.
- Ayacucho: Feria de la memoria en la UNSCH.
En Huamanga, la intervención se proyecta en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Las y los jóvenes han ideado una feria universitaria compuesta por dinámicas participativas, estaciones pedagógicas y activaciones lúdicas. La propuesta apunta a romper la distancia formal con los relatos de la violencia política y valorar los espacios de memoria, interpelando a la comunidad estudiantil desde recursos interactivos que rescatan las luchas de organizaciones como ANFASEP y convocan a las nuevas generaciones a sumar sus voces a la exigencia de verdad y justicia.

1ra jornada de laboratorio de incidencia pública, Huamanga, Ayacucho.
- Huancavelica: Ferias itinerantes y Cineforo posconflicto.
En Huancavelica, el equipo juvenil ha apostado por la toma pacífica y reflexiva de los espacios públicos tradicionales. Se llevarán a cabo ferias itinerantes en puntos neurálgicos como la Plaza Mayor, acompañadas de un Cineforo enfocado en producciones cinematográficas peruanas que abordan el conflicto armado interno y los desafíos de la convivencia democrática en el posconflicto. Esta intervención busca abrir el debate hacia transeúntes, familias y juventudes locales, promoviendo la empatía histórica y el reconocimiento de las memorias subalternas frente a las narrativas oficiales.

1ra jornada de laboratorio de incidencia pública, Huancavelica.
Con el cierre del quinto módulo de los laboratorios y la puesta en marcha de estas intervenciones territoriales, el proyecto ingresará a su última fase: la realización de losforos públicos en Lima, Ayacucho y Huancavelica.
En dichos encuentros, las y los jóvenes presentarán los resultados y aprendizajes de sus acciones comunitarias ante autoridades locales, colectivos de derechos humanos, la academia y medios de comunicación. Asimismo, esta experiencia colectiva quedará registrada en una guía práctica de incidencia y memoria, así como una bitácora colectiva que grafica el proceso de aprendizaje de las y los jóvenes para ser replicada por otros colectivos que deseen trabajar temas de memoria transgeneracional en el país.
Por medio de esta iniciativa, el IDEHPUCP y sus aliados demuestran que las juventudes peruanas no son espectadoras pasivas del pasado, sino agentes transformadores capaces de resignificar la memoria histórica como una acción de justicia, verdad, paz y democrática.



