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Notas informativas 14 de julio de 2026

Por Kathy Subirana (*)

Con ocasión del Día Mundial de las Poblaciones, que se celebra anualmente cada 11 de julio, se ha presentado un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) sobre cómo valoran los jóvenes los proyectos de formar familias y los obstáculos económicos, sociales y culturales que influyen en sus decisiones respecto a las relaciones y la paternidad.

El informe titulado “Lo que los jóvenes quieren y lo que condiciona sus decisiones sobre las relaciones y la paternidad” presenta un análisis a propósito de la Encuesta de Futuros Demográficos 2026, uno de los estudios más comprehensivos realizados hasta la fecha sobre las aspiraciones, inquietudes y condiciones que enfrentan los jóvenes de 18 a 39 años en 73 países y territorios en todos los continentes.

El informe examina las prioridades, miedos y percepciones de los jóvenes frente a su futuro personal y familiar. La mayoría de ellos siguen aspirando a relaciones sólidas, matrimonio y, en muchos casos, a tener hijos, a pesar de las condiciones cada vez más inciertas en ámbitos económicos, laborales y sociales que atraviesan diferentes regiones del mundo. Por ejemplo: el 70% de los jóvenes considera que la formación de una relación de pareja, incluido el matrimonio, es uno de sus objetivos de vida más importantes. Sin embargo, el 25% de los jóvenes entre 25 y 39 años que desean formalizar una relación de pareja permanecen solteros y sin pareja activa, principalmente por motivos económicos o de inseguridad laboral.

La influencia de las condiciones económicas, sociales y culturales en la decisión de tener hijos

Queda claro que las aspiraciones sobre la paternidad no solo dependen de los deseos personales, sino que están condicionadas por múltiples factores: estabilidad financiera, empleo estable, acceso a vivienda asequible, servicios de cuidado infantil y permisos de parentalidad componentes clave en las decisiones sobre la reproducción.

El reporte indica que el 88% de los jóvenes considera que sentirse financieramente seguro y contar con empleo estable son requisitos fundamentales para sentirse listos para ser padres. Sin embargo, las dificultades para acceder a estos aspectos constituyen las principales barreras. Sobre todo, el costo de la vivienda y la inseguridad laboral están considerados por el 72% de los jóvenes como obstáculos importantes para tener hijos.

En términos globales, la percepción de oportunidad y desigualdad varía considerablemente entre regiones, impactando directamente en sus decisiones y en la realización de los sueños familiares. La región con mayor predisposición o deseo de reproducirse es África Subsahariana, particularmente en países de África Central y Occidental, donde el ideal de tamaño familiar ronda las 3 a 4 hijos por familia. En estas regiones, el 97% de los jóvenes sin hijos expresan su deseo de tenerlos en el futuro cercano.

En países de África Subsahariana, donde las condiciones económicas también limitan la posibilidad de tener hijos, la fuerte valoración cultural del tamaño familiar hace que la mayoría de los jóvenes deseen tener dos o más hijos sin que estos obstáculos sean tan determinantes. En países como Nigeria, República Democrática del Congo y Etiopía, casi el 95% de los jóvenes sin hijos desean tener hijos en los próximos años. Además, en estas naciones el tamaño ideal de familia para la juventud es de aproximadamente 3.5 a 4 hijos, lo cual refleja fuertes valores tradicionales y culturales que priorizan la reproducción como una función clave de la vida social. Además, en estas regiones también es común la falta de acceso a servicios de planificación familiar, la pobreza generalizada y las vulnerabilidades a conflictos o inseguridad ciudadana.

No es un dato menor el que señala que en los países en desarrollo la familia y las relaciones todavía están intensamente influenciadas por las tradiciones sociales y culturales, así como por las percepciones de género. La expectativa de que las mujeres prioricen la maternidad, junto con normas sociales que favorecen el matrimonio, aún rige en ciertas regiones, aunque se observa un cambio progresivo que invita a políticas públicas para promover una mayor igualdad y autonomía en estas decisiones.

La región con menor predisposición: Europa y Norteamérica

Por el contrario, en muchas naciones de Europa Occidental, Norteamérica y Oceanía, los jóvenes muestran una predisposición mucho menor a tener hijos, y en algunos casos la decisión de no tenerlos es casi definitiva. En países como Canadá, Australia y varios países de Europa Occidental, hasta un 49% de los hombres y un 41% de las mujeres de 35 a 39 años que no tienen hijos afirmaron estar conformes con esta situación, pues fue su decisión de vida. Además, en estos contextos, la brecha entre aspiraciones y realidad es amplia; por ejemplo, en Estados Unidos, el 49% de los hombres y 41% de las mujeres de 35 a 39 años sin hijos reportan que desearían tener hijos, pero enfrentan obstáculos económicos y sociales que los disuaden de realizar ese deseo.

En países como Alemania, Francia, Canadá y Australia, la tendencia hacia el retraso en la maternidad y paternidad es aún más marcada, con un incremento en la proporción de jóvenes que prefieren no tener hijos. Este fenómeno se vincula con los cambios en los valores sociales, mayor participación femenina en el mercado laboral y la percepción de que la reproducción puede obstaculizar la realización personal y profesional. Además, la alta inversión económica requerida para mantener a los hijos en estos países, sumada a las dificultades para acceder a viviendas asequibles, aumentan la percepción de que la paternidad no es una opción alcanzable o deseada en muchos casos.

El estudio también revela que las normas de género siguen influyendo en las decisiones reproductivas. La actitud hacia la participación de las mujeres en el trabajo remunerado, la distribución de responsabilidades familiares y los permisos de maternidad y paternidad refleja todavía un patrón desigual, especialmente en países de tradición más conservadora. En estos contextos, las mujeres suelen ser quienes consideran más importante la estabilidad emocional y financiera antes de decidir tener hijos, mientras que los hombres tienden a darle menor peso a estos requisitos.

Por otro lado, en países con políticas de apoyo familiar sólidas —como permisos por paternidad extendidos, acceso universal a guarderías y programas de conciliación laboral y familiar— los jóvenes reportan mayor confianza y predisposición a tener hijos. Estados como Suecia, Países Bajos y Dinamarca se están posicionando como ejemplos de entornos donde las condiciones económicas, sociales y políticas facilitan la posibilidad de cumplir los deseos reproductivos de los jóvenes.

El informe concluye que los deseos de formar familias y tener hijos permanecen firmes en la juventud mundial, pero su realización depende de que los Estados, las comunidades y las instituciones civiles puedan crear las condiciones propicias. La desigualdad y la inseguridad social son las principales barreras, especialmente en regiones donde las condiciones de vida aún están marcadas por pobreza y conflictos.

Para afrontar estos desafíos, el documento recomienda que las políticas públicas se centren en:

– Mejorar el acceso a empleos estables y de calidad.

– Aumentar la disponibilidad de viviendas asequibles y de calidad.

– Ampliar los servicios de cuidado infantil y permisos familiares justos y equitativos.

– Promover la igualdad de género en todos los ámbitos y eliminar los estereotipos que limitan la autonomía de las mujeres para decidir sobre su maternidad.

– Fortalecer los sistemas de protección social que respalden a las jóvenes familias y faciliten la conciliación entre trabajo y vida familiar.

El compromiso global para apoyar el ejercicio del derecho a la reproducción y la formación de familias plenas requiere, entonces, acciones coordinadas que combinen políticas sociales, económicas y culturales. La inversión en bienestar económico, igualdad social y derechos reproductivos es clave para que los jóvenes puedan decidir libre y responsablemente sobre sus vidas familiares y tener el número de hijos que realmente quieren tener.

Se puede acceder al informe en este link.

(*) Periodista. Responsable de prensa del IDEHPUCP