Desde marzo de este año, el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP (IDEHPUCP) viene implementando en Lima, Ayacucho y Huancavelica el proyecto «Memoria transgeneracional: diálogo, género e incidencia para fortalecer los procesos democráticos y de justicia», una iniciativa que busca que las memorias del conflicto armado interno perduren y se conviertan en herramienta para fortalecer la democracia y la paz. La iniciativa se desarrolla en alianza con la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (ANFASEP) y la Federación Regional de Afectados y Víctimas por la Violencia Política de Huancavelica (FRAVIPH), en el marco de los proyectos de la Red Unidas y con el financiamiento del Institut für auslandsbeziehungen (IfA), del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de Alemania.
El objetivo es muy concreto: que las memorias del conflicto armado interno no se pierdan con el tiempo, sino que pasen de una generación a la siguiente como herramienta para construir paz y fortalecer la democracia. Para lograrlo, el proyecto convoca a jóvenes descendientes de víctimas, estudiantes universitarios y a las propias organizaciones de familiares, creando espacios de diálogo, formación e incidencia pública donde las memorias locales se vuelven punto de partida para imaginar un país más justo.
Como parte de la primera etapa del proyecto, el equipo del IDEHPUCP[1] realizó un diagnóstico y mapeo de actores en Ayacucho y Huancavelica para identificar cómo se vienen abordando los temas de memoria, tanto desde entidades del Estado como desde instituciones educativas, organizaciones de víctimas y colectivos juveniles. Este proceso incluyó reuniones con organizaciones sociales, representantes universitarios, funcionarios públicos y jóvenes de ambas regiones.
Los hallazgos preliminares muestran que, pese a la existencia de iniciativas locales de memoria impulsadas por organizaciones de víctimas y algunos espacios académicos, persisten brechas en la articulación de políticas públicas orientadas a la transmisión intergeneracional de la memoria y a la participación juvenil en estos procesos. Asimismo, se identificó que muchos jóvenes reconocen los efectos persistentes de las violencias del pasado en sus comunidades, pero enfrentan escasas oportunidades para dialogar críticamente sobre estas experiencias con enfoques de género, ciudadanía y construcción de paz.
La segunda etapa promueve espacios de diálogo transgeneracional. Para ello, entre el 18 y el 24 de mayo se lanzó una convocatoria abierta —difundida a través de las redes sociales y radios locales de las organizaciones aliadas— con el fin de seleccionar 30 jóvenes de las tres regiones: 10 de Huancavelica, 10 de Ayacucho y 10 de Lima. Una vez culminado el proceso de selección, los participantes viajarán a la ciudad de Huamanga (Ayacucho) para tomar parte en talleres de diálogo donde, mediante una metodología afectiva, basada en materiales visuales y objetos significativos, jóvenes y familiares de víctimas intercambiarán experiencias y percepciones en torno a las violencias del pasado y los desafíos que estas plantean a la democracia hoy. La estancia incluirá también un recorrido por las rutas de memoria en Ayacucho organizadas por la ANFASEP.

Visita a Gloria Ordoñez, coordinadora de la Mesa de Lucha Contra la Pobreza de Huancavelica.
Los 30 jóvenes seleccionados vivirán una segunda etapa del proyecto en agosto, cuando viajarán a Lima para participar en un programa de formación semipresencial especializado en memoria, paz y acción política. Con el respaldo de docentes de la PUCP y de las universidades de Ayacucho y Huancavelica, los estudiantes profundizarán en temas como memoria, verdad y justicia transicional, gobernanza democrática, elaboración de propuestas de intervención y herramientas de comunicación e incidencia juvenil. El programa incluirá también recorridos por sitios de memoria en Lima, entre ellos el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) y el Memorial El Ojo que Llora.

Entrevista al equipo del IDEHPUCP en Radio Taki, Huancavelica.
En una siguiente fase, se impulsarán laboratorios colaborativos para la co-creación de acciones de incidencia pública en Lima, Ayacucho y Huancavelica. Estos espacios permitirán que las y los jóvenes participantes diseñen propuestas orientadas al fortalecimiento de políticas de memoria y paz en sus territorios, así como otras acciones de incidencia que busquen contribuir a la lucha de las organizaciones de familiares de víctimas y amplificar las voces de las nuevas generaciones.
El proyecto culminará con la realización de foros públicos sobre memorias transgeneracionales en las tres regiones, donde se compartirán aprendizajes, propuestas de incidencia y experiencias de articulación entre organizaciones de víctimas, juventudes y actores institucionales.
A través de esta iniciativa, el IDEHPUCP apuesta por fortalecer vínculos entre generaciones, promover el liderazgo juvenil y contribuir al reconocimiento de los procesos locales de memoria como elementos fundamentales para la consolidación democrática y la construcción de una cultura de paz en el país.
[1] El equipo es liderado por Iris Jave, especialista en memoria, e integrado por Álvaro Miñan, comunicador; Sandra Gutiérrez, politóloga; Jeferson Herrera, practicante en el Área de Comunicaciones; y Félix Reátegui, asesor.



