23/03/2020

¿Qué leen las y los investigadores? Jorge Lossio y sus recomendaciones sobre la historia de la salud y las epidemias en Perú.

El Centro de Documentación del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP (CENDOC) pone a disposición un listado de publicaciones que dan cuenta del manejo de las epidemias en la historia del Perú, así como los efectos sociales y políticos que estas desencadenaron en la salud pública nacional. El listado sigue las recomendaciones de Jorge Lossio Chávez, historiador por la Pontificia Universidad Católica del Perú, doctor por la Universidad de Manchester en Inglaterra y actual director del Instituto Riva Agüero. Lossio es miembro de la Asociación Peruana de Historia de la Ciencia, la Tecnología y la Salud. Entre sus investigaciones destaca la coedición, junto a Eduardo Barriga, de Salud pública en el Perú del siglo XX: paradigmas, discursos y políticas (2017), la autoría de Prensa, conspiraciones y elecciones: el Perú en el ocaso del régimen oligárquico (2015), Estado, Prensa y Sociedad frente a la influenza AH1N1 (2010) y Rastros de la Salud en los Andes (2009), entre otras.

A continuación, las recomendaciones del historiador peruano:

Cueto, M. (1997). El Regreso de las epidemias. Salud y sociedad en el Perú del siglo XX. Lima, Perú: Instituto de Estudios Peruanos.

En tiempos de coronavirus un libro que puede ayudarnos a comprender las respuestas populares y estatales frente a la aparición de una enfermedad es El Regreso de las Epidemias de Marcos Cueto.

Marcos Cueto es un historiador peruano graduado de la PUCP con estudios de postgrado en las Universidades Columbia y el MIT. A diferencia de sus compañeros de promoción, abocados a la historia económica o a la etnohistoria, Cueto decidió emprender un camino original para un joven historiador graduado en los tempranos ochentas, estudiar el pasado de la ciencia y la salud en el Perú. Hoy en día es probablemente el historiador de la salud más influyente de América Latina.

En este libro Cueto desarrolla cinco casos de epidemias que se propalaron en distintas provincias del Perú en el siglo XX. Empieza con la epidemia de peste bubónica en Lima de 1903 y termina con la epidemia de cólera de 1991. Desarrolla además los casos de la epidemia de fiebre amarilla que afectó Piura en los 1920s, las epidemias de tifus y viruela en el sur andino en los 1930s y la epidemia de malaria en el valle de la Convención en Cusco en 1932. Aunque cada una de estas epidemias tuvo sus propias particularidades, el autor nos muestra como en todos los casos la propagación de una epidemia despertó sentimientos xenofóbicos y racistas. Por ejemplo, en el caso de la peste se echó la culpa a los migrantes asiáticos, chinos y japoneses. En el caso del cólera se asoció pobreza con suciedad y se culpó a los migrantes andinos y vendedores ambulantes. De igual forma, nos muestra como una reacción típica ha sido el pánico, que se puede explicar por el temor a la muerte y la incertidumbre sobre el desarrollo de una epidemia especialmente cuando la enfermedad que la origina es nueva.

En los casos trabajados por Cueto fue común también la desobediencia a las respuestas estatales, por ejemplo, la decisión de no acatar cuarentenas y cordones sanitarios. En este caso el autor explica la raíz de esta desobediencia a partir de las divergentes formas de entender el porqué de una epidemia. Por ejemplo, en las primeras décadas del siglo XX mucha población no aceptó la explicación bacteriana en el origen de la peste y más bien optaron por explicaciones y soluciones basadas en lo sobrenatural o mágico. Un segundo tema que me interesa destacar del libro es el desarrollo de las respuestas estatales. Nuevamente el autor encuentra elementos en común que hablan de patrones propios a la aparición de una epidemia. Por ejemplo, el autoritarismo. Muchas respuestas fueron impuestas a la fuerza antes que resultado de consensos. Por ejemplo, en la epidemia de fiebre amarilla de 1920 el médico norteamericano contratado para dirigir la contención ordenó quemar el puerto de Paita, algo que fue rechazado por la población. Otro aspecto de difícil implementación fue la prohibición de misas o procesiones en tiempos de epidemia. El libro recurre a fuentes primarias que el autor ubicó en archivos de distintas ciudades del país y a una enorme bibliografía secundaria. Es decir, es un libro informado y escrito de manera amena.

Robledo, P. (2020). Mamá Betty. Un largo andar por el camino de la obstetricia. Lima, Perú: Instituto Riva Agüero.

Durante el siglo XX se produjo un cambio en la forma de entender el parto. Si hasta inicios del siglo el parto se desarrollaba en casa con la presencia de parteras y mujeres de la familia, para fines de siglo el parto mayoritariamente se atendía en hospitales con la presencia de médicos especialistas. Si hasta inicios de siglo el parto se concebía como algo natural, para fines de siglo se recurría a tecnologías sofisticadas como ecografías 4D.  Este cambio se conoce como medicalización del parto. Un proceso que, aunque contribuyó a disminuir la tasa de mortandad en los partos también generó que las gestantes perdieran poder frente a la autoridad del médico y se convirtieran en actoras pasivas. Así mismo, la mayor presencia de médicos, fármacos y tecnologías generó nuevas formas de violencia. Muchas mujeres eran maltratadas en los hospitales o eran forzadas a aceptar prácticas que no eran ni deseadas ni beneficiosas para su cuerpo. En el siglo XXI, apareció el término ‘violencia obstétrica’ para referirse a la violencia ejercida por el personal de salud hacia la gestante y el abuso de medicalización. La cesárea, por ejemplo, que los mismos médicos de inicios del siglo XX consideraban una práctica que debía reservarse exclusivamente para casos riesgosos y hacerse de forma excepcional, pasó a ser la norma para inicios del siglo XXI. En el Perú la violencia obstétrica está asociada a factores de clase y género. Por ejemplo, las parteras fueron condenadas no sólo por su falta de estudios universitarios, sino también por hablar quechua.

El libro que ha escrito Pilar Robledo, Mamá Betty: un largo andar por el camino de la obstetricia, nos adentra a la historia del parto y la obstetricia en el Perú del siglo XX. Lo hace a partir de la vida de Beatriz Flores Soplín, obstetra nacida en Iquitos y graduada en Lima que ejerció su práctica profesional por décadas en Carhuaz. La investigación hecha por Robledo nos acerca al rol de las obstetras en el sistema de salud y su tensa relación con otros actores: médicos, enfermeras y personal administrativo, así como con actores informales, como las parteras. Un aspecto valioso del libro es haber trabajado usando los recursos de la historia oral. Entrevistas profundas, largas y realizadas en distintos momentos en la vida de Beatriz Flores nos permiten apreciar los cambios en la forma de practicar y concebir el parto. La lectura fácil del texto y la forma en que ha sido escrito, a partir de la vida de una obstetra, permite un acercamiento más íntimo a la historia de uno de los cambios más importantes en la historia de la salud contemporánea: la medicalización del parto.

Porter, R. (2002). Breve historia de la medicina: de la antigüedad hasta nuestros días. Madrid, España: Santillana.

Roy Porter (1946-2002) es posiblemente el historiador más prolífico de la historia de la salud que haya existido. Cariñosamente, sus estudiantes hablaban de la ‘Porter factory’, para referirse a su gran capacidad para escribir libros. Porter que estudió en la Universidad de Cambridge en Inglaterra en la década de los 1970s, fue uno de los principales beneficiados de las becas que otorgaba la Wellcome Trust (fondo británico para la historia de la salud). Combinó este apoyo financiero con una vocación de trabajo envidiable que empezaba en las madrugadas, pues como señalaba el autor, era de 5 a 8am las horas en las que uno podía trabajar sin distracciones. Uno de los aspectos más valiosos de Porter es que supo combinar la investigación erudita y la publicación de artículos y libros para especialistas con trabajos más para el público en general. Breve historia de la medicina es uno de ellos. Es un libro entretenido que nos guía por siglos de cambios en la forma de concebir las enfermedades y en la forma de tratarlas. El libro está dividido en ocho capítulos: la enfermedad, los médicos, el cuerpo, el laboratorio, las terapias, la cirugía, el hospital y la medicina en la sociedad moderna. Sin embargo, un eje común es la interacción entre los seres humanos, sus creencias médicas, las enfermedades y el medio ambiente.

Uno de los aspectos más valiosos del libro es la capacidad de sintetizar cambios en la forma de entender la enfermedad y las teorías médicas que tomaron siglos en unas pocas páginas. Nos guía por este proceso que empezó con explicaciones sobrenaturales y mágicas de las enfermedades a teorías bacterianas. De igual forma, nos muestra cómo la forma de concebir las enfermedades ha variado. Mientras la lepra era considerada un castigo divino y fuertemente estigmatizada, durante el siglo XIX, por el contrario, hubo una visión romantizada de la tuberculosis. El libro también nos hace un recuento de las epidemias más mortales de la historia y las respuestas sociales que generaron, como la peste negra en el siglo XIV, el cólera en el siglo XIX o la gripe española en el siglo XX.  El desarrollo de la ciencia es otro tema central al libro. Porter nos explica cómo los avances científicos de mediados del siglo XX llevaron a un exagerado optimismo y confianza ciega en la ciencia para resolver los problemas de salud de la humanidad. Se pensó hacia la década de 1970 que la ciencia había vencido a las enfermedades. En los 1980s, sin embargo, apareció el SIDA y en las postrimerías del siglo XX el Ébola, males que causaron miles de muertes y no encontraron rápida solución. Es un libro esencial para todo aquel interesado en tener un panorama de larga duración de los cambios en la historia de la medicina.

Warren, A (2010). Medicine and Politics in Colonial Peru: Population Growth and the Bourbon. Pittsburgh, Estados Unidos: University of Pittsburgh Press.

Hay dos momentos centrales en el nacimiento de la salud pública para el caso peruano. El primero es el contexto de las reformas borbónicas, fines del siglo XVIII, y el segundo las décadas de 1900-1930 con la extensión de los servicios de bienestar social desde el Estado. El libro de Warren nos adentra al primer contexto, al periodo de las reformas borbónicas. Adam Warren es un historiador norteamericano especializado en salud en América Latina. Es egresado de Universidad de California, San Diego y actualmente profesor de la Universidad de Washington.

Aunque pueda pensarse que siempre existió un aparato de salud pública similar en cierta medida a lo que conocemos actualmente, esto no es así. Por siglos los encargados de la salud fueron las mismas familias, la Iglesia o las municipalidades. Fue, en el caso peruano, a fines del siglo XVIII que empezó a gestarse la idea que era necesario crear instituciones y organizar campañas públicas que vigilaran la salud, como por ejemplo políticas de vacunación masivas para detener el avance de las epidemias de viruela. El libro de Warren es valioso porque nos muestra los supuestos con los cuales nació la salud pública: la idea que a menos epidemias y enfermedades la gente sería más sana y podría trabajar y producir más. Es decir, además del interés humanitario por salvar vidas, las lógicas económicas fueron centrales para desarrollar organismos de salud. Un caso valioso que trabaja el autor es la fundación del cementerio general de Lima ubicado en las afueras de la ciudad en el año de 1802. El establecimiento del cementerio se dio para frenar las muertes que se producían supuestamente por lo miasmas que emanaban de los cuerpos en descomposición que se enterraban en las iglesias al interior de la capital. El libro nos detalla las luchas ciudadanas por impedir que los entierren en el cementerio bajo la idea que el camino al cielo sería más rápido de estar enterrados en una iglesia, de preferencia cerca al altar principal. Se tuvo que sancionar a quienes desobedecían esta norma en el nombre del bien común.

El Centro de Documentación del Idehpucp (CENDOC) se encuentra disponible para investigadorxs, alumnos y alumnas de la Pontificia Universidad Católica del Perú y otras universidades, así como público en general, a fin de contribuir a la formación de una cultura de respeto a los derechos humanos. El horario de atención es de lunes a viernes de 10:00 a.m. a 4:00 p.m. Toda visita es previa cita al correo de Augusto Rosas (augusto.rosas@pucp.pe).

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